La S.D. Huesca ha logrado el ascenso a la Segunda División, tras empatar el partido 1-1 en el minuto 94. Cuando, tras mucho sufrimiento, en la segunda parte del encuentro, todo parecía abocado a una derrota por 1-0 que, aun así, era positiva para los de Onésimo, llegaba un gol de Roberto en el tiempo de descuento, que desataba la alegría en el estadio de San Pablo de Écija, donde se vivía una tarde intensa con más de 35º de temperatura.
Tras el gol oscense, el árbitro pitaba el final del partido, ante el delirio de los jugadores que se abrazaban en el medio del campo, donde algunos lloraban, y otros agradecían a los 120 seguidores oscenses que habían acudido a Écija, su apoyo a lo largo de los 94 minutos de sufrimiento para el Huesca.
Después de una primera parte que acababa en empate, en el minuto 18 del segundo tiempo un despiste de la defensa del Huesca dejaba solo a Nolito ante Eduardo batiéndolo. Éste podía ser el único fallo de un portero que salvaba la portería de numerosos embates de los astigitanos.
El partido, que dominaba bastante el Huesca durante la primera parte, se volvía muy peligroso para los oscenses a lo largo de la segunda, puesto que eran los del Écija los que contaban con un mayor número de ocasiones de marcar gol. Sin embargo, el Huesca, que sufría cuando el Écija marcaba su primer gol, sabía evitar que llegase un segundo, que los habría enviado directamente a una prórroga que hubiera sido muy dura para los oscenses, que mostraban evidentes signos de cansancio. La gesta es todavía más importante porque, en el minuto 89, el árbitro expulsaba a Chechu Dorado por doble amonestación.
La celebración era intensa en el vestuario, tras el partido. Los jugadores, los técnicos y directivos mostraban su enorme alegría. Era una crónica, como decía José Antonio Martín "Petón", de la alegría, una crónica que el fútbol le debía a la ciudad de Huesca.
La victoria del Huesca se vivía de una forma muy animada en la Peña Alegría Laurentina, donde se había instalado una pantalla gigante para seguir el partido, y a donde acudían decenas de oscenses, muchos de ellos muy jóvenes.
Tan sólo unos minutos después de haberse certificado el ascenso a Segunda, cientos de jóvenes comenzaban a llegar a la plaza de Navarra, y se metían directamente en la fuente para bañarse, muchos de ellos ataviados con la camiseta de la S.D. Huesca. Otros muchos se iban reuniendo en los alrededores de la fuente. La alegría se desbordaba por las calles de Huesca, donde se escuchaba el claxon de numerosos coches mostrando también su euforia.
La S. D. Huesca, por cierto, jugará el próximo año en esta categoría con el Real Zaragoza, en lo que será un atractivo derby aragonés. La plantilla y los directivos tenían la intención de celebrar la victoria de esta eliminatoria y el ascenso a 2ª en el Hotel de Córdoba en el que se encuentran, a lo largo de la noche.
Los seguidores azulgranas tenían problemas a la hora de abandonar la ciudad. Uno de los autobuses había sido apedreado en una gasolinera, cuando se encontraba vacío. Posteriormente, quedaban un tiempo sin poder avanzar, en una explanada, rodeados de seguidores del Écija. Además, uno de los aficionados recibía una pedrada y era atendido en el mismo lugar. Debían cambiar de autobús y, en uno distinto, emprendían el viaje a Córdoba para pasar la noche.