Las organizaciones agrarias piden que se modernice el sistema de seguros agrarios, adaptándolo a las verdaderas necesidades del campo altoaragonés. Se ponen varios ejemplos, el más representativo es el del maíz; David Solano, secretario provincial de UAGA, apunta que muchas veces, en caso de adversidad atmosférica, salen más satisfechos los que no tienen seguro que los que sí lo tienen.
Solano pone también el ejemplo del sistema de recogida de cadáveres animales: en lugar de pagar una tasa por un servicio, se pasa por las manos de un seguro, lo que supone duplicar los costes.
Carlos Ferrer, secretario general de ASAJA Aragón, apunta que el sistema de seguros, como herramienta, no es malo, pero se utiliza, por parte de la Administración, un criterio meramente económico (esto es, que evita a toda costa caer en pérdidas).
El consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, ha dicho en los últimos días que se ha multiplicado por cinco el presupuesto destinado a seguros agrarios desde 1999. Se ha pasado de 3,5 millones de euros a 19,5 millones.