Cuatro años ha habido que esperar para juzgar el accidente laboral más grave que nunca haya ocurrido en la ciudad de Huesca, la explosión de Harinas Porta, en la que perdieron la vida cinco personas, cuatro trabajadores y un cliente. En el banquillo de los acusados se sentará este lunes el propietario de la factoría, el empresario José Porta, para quien el fiscal solicita tres años de cárcel, CCOO 64 y la defensa su libre absolución.
El único encausado en el proceso ha resultado ser José Porta, a pesar de que Comisiones Obreras había solicitado también el procesamiento del gerente de la fábrica y el responsable de seguridad laboral.
Además de los cinco fallecidos a causa de la explosión dos de los trabajadores que en ese momento se encontraban en la fábrica no han podido volver al mundo laboral por las secuelas que arrastran desde entonces y una clienta de origen africano, a pesar de haberse sometido a numerosas operaciones de cirugía estética ha quedado gravemente afectada, en especial en el rostro.
El juicio comenzará este lunes a las 10:00 horas y está previsto se prolongue hasta finales de mes. Será celebrado por la juez del juzgado de lo Penal de Huesca, sin embargo, y dadas las limitaciones de espacio con que cuenta la sala de vistas del juzgado, su celebración se trasladará a la sala de la Audiencia Provincial de Huesca.
El lunes y el martes se abordarán las cuestiones previas, el interrogatorio de los acusados y de los testigos presenciales. Ya el viernes pasarán por el estrado los perjudicados, quedando para el jueves y el viernes la testificación de los peritos y la valoración de los daños.
En el juicio se dilucidará si el propietario de la fábrica, José Porta Monedero, tuvo responsabilidad o no en lo ocurrido y si tenía activadas las medidas de seguridad a que obliga la normativa laboral.
Fundamental será en el proceso el contenido de los informes y peritajes que aporten las partes.
Así, cada empresa o entidad que ha hecho un informe sobre lo ocurrido ha aportado una teoría distinta sobre la explosión. La empresa Synthesis, contratada por Porta, mantiene que el accidente lo desencadenó una chispa eléctrica que generó una tormenta que en ese momento descargaba sobre Huesca. Sin embargo, otro informe de la Policía Judicial cree que una soldadura que se estaba realizando en uno de los silos en el momento de la explosión, sirvió de detonante de la deflagración. Y luego está la teoría que mantiene la Inspección Laboral, la cual sostiene que la falta de mantenimiento en uno de los molinos es el origen del accidente.
Precisamente el Fiscal se apoya en este último informe pericial entorno al siniestro, para imputar a José Porta un delito de imprudencia en concurso con otro contra la seguridad de los trabajadores.
Los autores de este informe, a la luz de la inspección realizada sobre el terreno, resaltan el "insuficiente control" que se dio en la empresa Harinas Porta, en el cumplimiento de las labores de mantenimiento de la factoría y considera que hubo un "incumplimiento" de las medidas de seguridad laboral.
En este sentido, sostiene que el origen de la explosión fue el mal funcionamiento de unos "rodillos defectuosos" en uno de los silos de harinera, que provocaron con su rozamiento la chispa que generó la deflagración.
Este informe es también la base de la acción popular promovida por CCOO, sindicato que solicita para el empresario penas que suman 62 años de cárcel, como presunto responsable de 5 delitos de homicidio por imprudencia y trece de lesiones.
Por su parte, el Letrado de José Porta, Jesús García Huici, considera que tanto la petición de la Fiscalía, y en especial la de CCOO, no están ajustadas a la realidad de la prueba y que no existe motivación suficiente. Huici recuerda también que su cliente ha llegado a acuerdos con todos y cada uno de los fallecidos de la explosión y mantiene que el accidente fue generado por un rayo, por lo que su cliente debe ser absuelto.