Más de 10 años lleva trabajando ASAPME- Huesca (Asociación Pro Salud Mental) en construir una residencia para sus usuarios. Este es el principal reto que tiene la asociación en la actualidad. Un proyecto que beneficiaría a los enfermos, por la atención continuada que recibirían; pero también a las familias por saber que tendrán un cuidado adecuado cuando ellos ya no estén.
Este proyecto está en estos momentos parado. Pese a todo no se bajan los brazos en seguir buscando subvenciones y ayudas para conseguirlo. La crisis, como a otras asociaciones y colectivos, también está limitando el número de ayudas económicas y subvenciones.
Junto a este proyecto, ASAPME continúa trabajando en los centros de día de Huesca y Monzón; y ahora busca abrir nuevos espacios en la zona norte de la provincia como Jaca o Sabiñánigo.
Ahora la asociación va a poner en marcha el proyecto de acompañamiento terapéutico; un taller de atención domiciliaria más específico para cada individuo, y que ahora ha contemplado el Servicio Aragonés de Salud dentro de sus modalidades de tratamiento para personas discapacitadas.