Intenso encuentro el que se vivió en el Alcoraz con un gran ambiente en las gradas y un colorido especial el que dieron las dos aficiones. Ambos equipos se mostraron combativos durante los 90 minutos y las defensas se impusieron a las delanteras y ambos conjuntos se emplearon a fondo. Los goles llegaron en la segunda parte de la mano de Moisés para el Huesca y Labaka para la Real. Se puede decir que el resultado (1-1) es justo y que el punto le sirve a los dos para sus aspiraciones en la clasificación.
El Huesca sigue con la racha y son siete ya las jornadas sin perder y en este caso el empate, aunque sea tan solo un punto, es ante uno de los candidatos al ascenso y que demostró su calidad, especialmente cuando el Huesca se adelantó en el marcador y con la entrada de Xavi Prieto, Aguirretxe y Estrada apretó hasta que consiguió el empate. Se notó la calidad, especialmente del primero que fue determinante.
Durante los primeros minutos de juego, la Real Sociedad estuvo más metida en el partido. Los vascos estuvieron bien posicionados en el césped aunque le faltó mordiente arriba y la primera mitad pasó sin ocasiones en las porterías. La segunda parte comenzó con la igualdad del primer tiempo, aunque la situación cambió con el gol de Moisés, un empujón moral para los oscenses, que se crecieron en el campo y presionaron a la Real Sociedad durante gran parte del segundo tiempo. Minutos después, cuando menos presionaba la Real, Labaka marcaba de cabeza a la salida de una falta que le daba el empate a los donostiarras.
Calderón dio entrada a Vicente Pascual, Iriome y Sorribas y el equipo se fracturó un poco y ya no fue tan consistente como lo había sido anteriormente. En los últimos minutos hubo respeto entre ambos con un objetivo claro que era ya el no fallar y por lo tanto el marcador no se movería. Destacar a todo el conjunto y a Mikel Rico que cumplió en el lateral derecho y sobre todo a Moisés que por fin marcó y lo celebró por todo lo alto.
Un punto para el Huesca que le mantiene en el puesto 11, pero que curiosamente ha visto reducida la ventaja con el descenso que marca ahora el Albacete con 29, es decir cuatro menos que los azulgranas. Ahora dos partidos seguidos fuera en Girona y Soria ante el Numancia, complicados, si bien el Huesca está capacitado para seguir con la misma línea.
Al final había satisfacción en el conjunto oscense, aunque cierta rabia por no haber podido mantener el 1-0. Los jugadores mantearon al presidente Armando Borraz en el vestuario y es que era su último encuentro en el cargo en casa puesto que el día 8 en la asamblea de accionistas se llevará a cabo el traspaso de poderes y Borraz dejará la presencia del club.