Un estudio de la Universidad de Zaragoza ha permitido descubrir que los factores biológicos intervienen en la base de la agresividad canina. Esta investigación se ha realizado sobre un centenar de perros de distintas razas.
Esta indagación fue realizada por la doctora Belén Rosado del Hospital Veterinario de la Universidad de Zaragoza, que estudió los problemas de agresividad canina desde un doble enfoque, abarcando tanto aspectos epidemiológicos como neurobiológicos.
La muestra total de análisis estuvo formada por 80 perros agresivos y otros 19 de distintas razas. A todos ellos se les tomó una muestra de sangre y el resultado de este análisis determinó que los factores biológicos intervienen en la aparición de la agresividad canina.
A pesar de ello, la doctora Belén Rosado subraya que los factores ambientales también son de gran importancia ya que una gran parte de estos animales son víctimas de castigos físicos exagerados o de situaciones de confinamiento permanente.
Estos resultados contribuirán a establecer planes de prevención para la agresividad canina, un tema de creciente interés en los ámbitos sanitario, social y político. Esto se debe a que el perro es el animal de compañía por excelencia, y en España existen alrededor de 5 millones de canes.
Durante un periodo de diez años, En Aragón se notificaron 4.186 mordeduras caninas. Los varones y los niños, especialmente de entre 5 y 9 años, son los más afectados por las mordeduras que son más frecuentes en verano y en dentro del medio rural.