El Instituto Ramón y Cajal de Huesca sigue protestando cada semana contra los recortes en Educación y pidiendo una Escuela Pública de calidad. Algo que, apuntan, va a desaparecer si finalmente se llevan a cabo todas las medidas anunciadas por el Ministerio de Educación y que, según los primeros cálculos, podrían afectar al 10% del profesorado del centro, principalmente interinos.
Las movilizaciones de la comunidad educativa de este centro van a continuar durante las próximas semanas y las pancartas reivindicativas seguirán colgando de las fachadas para que calen en la sociedad los efectos de los anunciados recortes.
Hablan de “auténtica debacle de la educación pública” y aseguran que se está poniendo en cuestión “de una manera muy seria”, un derecho constitucional como es “una educación de calidad, gratuita y laica”.