El sindicato CSI-F denuncia tergiversación en los datos oficiales, asegurando que el Gobierno de Aragón adhería, a las cifras de docentes que no se sumaban a la huelga, a profesores que estaban de baja laboral o que no computaban en la plantilla. Lo consideran un menosprecio al “verdadero sentir de los docentes”.
El sindicato se siente respaldado por las “multitudinarias manifestaciones” de la jornada de huelga y por ello exige al departamento de educación, universidad y cultura que escuche a sus trabajadores y a la ciudadanía en general y que adopte las medidas necesarias para salvaguardar la educación pública, no aplicando el Real Decreto 14/2012, tal y como han anunciado otras comunidades autónomas.