El coordinador provincial de transplantes, Manuel Avellanas, defiende el Aeropuerto de Huesca como una infraestructura necesaria para desarrollar de una forma más rápida el protocolo para la donación de órganos. Gracias a ello, se “salva vidas”, pues desde que el órgano sale del Hospital San Jorge y hasta que llega a Monflorite no pasan más de 10 minutos.
Y es que, según Avellanas, el transplante es “una carrera a contrarreloj”. Aún con todo, en la provincia de Huesca no se realizan, solo se puede hacer en Zaragoza, pero en el Alto Aragón sí que se inicia el proceso de la donación de órganos.
En 2011, en los hospitales de Aragón hubo 48 donantes cadáver, un 20% más que el año anterior, de los que se obtuvieron 137 órganos validos para trasplante. Esto supone haber alcanzado una cifra de 35,65 donantes por millón de población, superior a la media nacional que se sitúa en 35,3 donantes por millón de población.
Además hubo 7 donantes vivos de riñón y en total 55 donantes de órganos sólidos, lo que permitió realizar 111 trasplantes de órganos.