Cruz Blanca Huesca es el centro de referencia en Aragón para atender a personas con el virus del VIH y trabajar en programas de prevención. En las últimas semanas los hermanos de la Cruz Blanca se han encontrado con un caso preocupante. A uno de sus usuarios, una persona sin permiso de residencia y con el virus del VIH, se le ha caducado su tarjeta sanitaria (de régimen especial para personas sin recursos) y le han denegado sus recetas médicas. Es un problema que comparte con otro de sus compañeros, ambos sin papeles y uno de ellos incluso tutelado por el Gobierno de Aragón.
Cruz Blanca alerta, junto con una treintena de organizaciones nacionales, de que eliminar las partidas dirigidas en el ámbito del sida a las comunidades autónomas y dejar sin cobertura sanitaria a la población más vulnerable, contradice acuerdos de la ONU y pone en peligro a la sociedad en su conjunto.
La inquietud está presente en los centros asistenciales para personas vulnerables, como es el caso de la prostitución y del programa de O’Cambalache de Cruz Blanca. Necesitan seguir invirtiendo en prevención porque siguen surgiendo casos de VIH, y no saben cómo pagarán la atención sanitaria a estas personas sin papales que quedan fuera del sistema sanitario.
Desde Cruz Blanca no se quedan parados. Han comenzado una ronda de reuniones con el Gobierno de Aragón y lanzan un llamamiento para que personas voluntarias con formación sanitaria les ayuden a poner en marcha un dispensario médico y un banco de medicamentos para personas sin recursos.