Es generalizado el descenso de precios en mayo (en Huesca, Aragón, España y Europa). En la provincia de Huesca se ha cifrado en un 0,2 por ciento, situándose la tasa anual de inflación en un 2,2 por ciento. Huesca se encuentra en los niveles que registran comunidades como Castilla-León y Cataluña.
Se producen disminuciones de precios en cuatro grupos de consumo. Bajaban los precios en transporte, gracias al comportamiento de los combustibles; se reducían de forma significativa los precios de ocio y cultura, y hostelería (en ambos casos por haber quedado atrás la Semana Santa); y también se reducían los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas.
En medicina y enseñanza los precios no variaban en mayo respecto a abril. Subían con moderación los precios de otros bienes y servicios, y comunicaciones; vivienda; y menaje. La subida de precios en algunos cigarrillos se trasladaba a bebidas alcohólicas y tabaco, mientras que la nueva temporada de moda se reflejaba en vestido y calzado.