A partir de ahora los viajeros que pasen a Francia, deberán de llevar en su vehiculo un "etilómetro" (alcoholímetro) homologado, si quieren evitar una sanción. La norma entraba en vigor el pasado uno de julio en el país vecino y, el no llevarlo, puede suponer una multa de 11 a 33 euros. Gasolineras, supermecados o farmacias deberían de ser quienes faciliten al consumidor este aparato, si bien a las farmacias altoaragonesas en la actualidad les resulta complicado encontrar este dispositivo.
La Dirección General de Tráfico es quien está dando el aviso debido al incremento de desplazamientos hacia Francia durante el verano. La norma es aplicable tanto a los conductores franceses como extranjeros y a todo tipo de vehículos excepto los ciclomotores de cilindrada igual o inferior a 50 cm3.
Las Fuerzas del orden pueden solicitar al conductor del vehiculo presentar el etilómetro y, si no se tiene, la sanción oscilará entre los 11 y los 33 euros, aunque las infracciones se denunciarán a partir del 1 de noviembre.
Los etilómetros deberían adquirirse en gasolineras, supermercados o farmacias. En este último caso, Carlos Lacadena presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia explica que, todavía, no han entrado estos aparatos en el canal de farmacias.
En Francia conducir con una tasa de alcoholemia entre 0,25 mg(l y 0,4 mg/l en aire espirado supone una multa de 135 euros y la prohibición de conducir en todo el territorio francés durante tres años.