Una granizada, que se centraba desde Binéfar hasta Candasnos en la provincia de Huesca, afectaba a miles de hectáreas de frutales, que sufrían daños que tendrán que ser peritados antes de evaluar. Parecen daños irreversibles con pérdida total de la fruta. Además, se da la circunstancia que era la tercera pedregada que se ceba en esta zona. David Solano, secretario provincial de UAGA, señalaba que además de la fruta se pierde el cuarto corte del forraje y habrá que ver cómo queda el maíz, tras el tercer pedrisco.
Esta tercera pedregada caía en un mal momento, ya que por primera vez en los últimos cuatro años parecía que el mercado de la fruta iba bien, pero ahora con las pérdidas de cosecha todo queda en el aire. Además de las consecuencias directas para cooperativas y temporeros, que se quedan sin la fruta y sin trabajo, respectivamente.
Esta racha de tormentas con pedrisco daña a la fruta en el momento y a futuro, ya que no se recuperan en un año.
La zona más afectada fue la de Zaidín donde se recogían bolas de hielo del tamaño de una bola de ping pong que dañaban a unas 10.000 hectáreas frutícolas. Velilla de Cinca también era una de las más afectadas en fruta y huerta.
Las localidades afectadas por el pedrisco eran: Binéfar, Belver de Cinca, Chalamera,Osso de Cinca, Zaidín, Velilla de Cinca, Fraga y Candasnos.