El Valle de Benasque ha registrado durante este mes de enero niveles muy bajos de ocupación, que no se producían desde hace muchos años. En el conjunto del mes, la media de los alojamientos no ha superado el veinte por cien.
Desde el colectivo hostelero, Jorge Llanas, presidente de la Asociación Turística, calificaba el invierno como “muy duro”, ya no por falta de nieve, que sí la hay en las estaciones donde se está trabajando mucho, sino por falta de motivación de los esquiadores.
Aunque el fin de semana de San Valero las cifras han repuntado ligeramente, Llanas decía que el sector se encuentra “muy tocado”. La mayoría de los negocios han reducido sus plantillas y los recursos propios de los empresarios cada día son más limitados.
La excepción la han protagonizado los establecimientos que trabajan con escolares, ya que han sido los grupos de esquiadores más numerosos. Como suele ocurrir todos los inviernos, los alojamientos más demandados son los más cercanos a las estaciones, mientras que los peores datos son para los más alejados de las pistas de esquí.