El núcleo de Cuarte, que se encuentra a 4,5 kilómetros de Huesca capital, continúa a la espera de realizar varias mejoras, una de ellas el arreglo del desagüe de fondo de la balsa de riego, que lleva estropeada desde la construcción de la variante ferroviaria. Una reivindicación de los vecinos de este barrio rural a la que se suma la adecuación de los caminos de acceso a los campos o la rehabilitación de la lonja de la iglesia.
Elena Floris, representante de Cuarte en el consistorio oscense, explicaba que el paso de camiones, durante las obras de la variante ferroviaria, rompió la tubería del desagüe sin que hasta el momento se haya resuelto el problema. Así mismo, considera necesaria la construcción de un sistema de vaciado de fondo para, en caso de emergencia, poder sacar el agua.
Un asunto que el Ayuntamiento de Huesca se ha comprometido a solucionar. Otro tema pendiente es la mejora de los accesos a los campos. Caminos muy utilizados no sólo por los habitantes de Cuarte, ya que son espacios idóneos para pasear o recorrer en bicicleta, apuntaba Floris.