El viejo cedro de la Calle San Antolín de Sariñena ha sido talado por trabajadores de la brigada municipal de Sariñena por el peligro que suponía para viandantes y vehículos, ya que las fuertes rachas de viento que azotan estos días la capital monegrina, habían provocado que el árbol se tambaleara demasiado.
El cedro, medía más de 10 metros y por lo que recuerdan los vecinos, fue plantado hace más de tres décadas, y desde el principio creció torcido, lo que ha obligado a su tala. El resto de cedros que hay en el entorno de la calle se han salvado del corte porque siguen creciendo verticales y no suponen peligro.
El cedro es un género de coníferas de la familia de las pináceas, que puede alcanzar una gran altura. Es un árbol que habitualmente se pueden ver en parques urbanos y su longevidad puede llegar a alcanzar los 2000 años de edad.