Como dice el refrán con la llegada de San Blas se ha visto a la cigüeña regresar. Sin embargo en la zona de Los Monegros, donde nidifican una cantidad importante de las mismas, estas aves se han acostumbrado con el paso de los años a pasar el invierno en este territorio en lugar de emigrar hacia lugares más cálidos.
Lo que lleva a estas aves a modificar sus hábitos es la alimentación. El incremento de las tierras de regadío y sobre todo los vertederos garantizan la comida a estos animales durante todo el año. No obstante, debido a la crisis cada vez se tira menos comida a la basura y las cigüeñas, como todos los animales, se ven obligadas a movilizarse más.
El comportamiento habitual de las cigüeñas es la migración durante los meses de otoño fundamentalmente, por ello, a pesar del sentir general, estas aves no indican si va a llegar el frío o no.
Por contra, sí que pueden ayudar a comprobar si se va a prolongar el invierno; algo que queda patente en el dicho popular “En San Blas, la cigüeña verás y si no la vieres, año de nieves”. Para la festividad de San Blas el 3 de febrero la mayoría de cigüeñas han regresado, si no lo han hecho en algunos lugares, puede ser porque el frío continúe.