La semana va a estar marcada por la huelga general este jueves, 29 de marzo, en respuesta a las medidas adoptadas por el Gobierno central y a los continuos recortes que se están llevando a cabo. Los secretarios generales de UGT y CC.OO. en Aragón, Julián Lóriz y Julián Buey, respectivamente, informaban en Huesca de las “consecuencias negativas” que va a traer consigo la reforma laboral, que calificaban como la mayor agresión a los derechos laborales en toda la historia de la democracia. Por ello animaban a secundar la huelga general del 29-M, que esperan marque un antes y un después.
Una huelga que, han dicho, “es necesaria y útil” para hacer frente al miedo a perder unos derechos por los que se ha luchado durante años. Y para ello, señalaban, hay que movilizarse y salir a la calle con el objetivo de impedir que “este retroceso social siga adelante”.
Defienden que hay razones más que suficientes para secundar esta huelga y poner así de manifiesto el rechazo a las medidas adoptadas por el gobierno central que, según los sindicatos, "no crean empleo, sólo atacan los derechos laborales y sociales de los trabajadores".
Sobre el seguimiento que puede haber de la huelga general ambos sindicatos se mostraban optimistas y seguros de que va a tener una gran repercusión social. Consideran que los trabajadores son conscientes de que "poco pueden perder si no se defiende el 29 de marzo el derecho al trabajo".