Desde la organización de la Quebrantahuesos, ante la posible presencia o intenciones de participantes no inscritos, sin dorsal, con dorsal falso o llevando el dorsal de otro inscrito, quieren recordar que es una falta de respeto tanto hacia el resto de participantes, que sí han pagado la correspondiente inscripción; como a los cientos de voluntarios que trabajan de forma desinteresada para que la prueba sea una realidad.
A esto se une que los que incurran en esta situación anómala y tengan un accidente, los equipos sanitarios le atenderán, pero dejarán sin asistencia a otros participantes que sí han pagado por ese servicio. También se dará agua y comida si lo necesita, pero a riesgo de que otros que sí tienen derecho a ello y lo han pagado se queden sin recibirlo.
En cuanto a la posibilidad de accidentes, si estando sin dorsal provoca uno, puede tener importantes consecuencias legales para el que lo ha originado sin registrarse. Las carreteras por las que discurre la prueba están privatizadas para uso exclusivo de los participantes legalmente inscritos, por lo que si participa sin dorsal o llevando el dorsal de otro, no está cubierto por ningún seguro, ni de accidentes ni de responsabilidad civil. En algún caso como el descrito, el participante accidentado ha tenido que pagar de su bolsillo la totalidad de los gastos médicos.