El Ayuntamiento de Huesca y tres entidades asistenciales han firmado un convenio para la creación de huertos sociales en la finca que en su día donó Daniel Calasanz. Las entidades son Cruz Blanca, Cáritas y Gestión de Iniciativas de Intervención Socioeducativa (ENBAT).
Se lleva trabajando en esta idea desde hace algunos meses y ahora ve la luz. Pilar Polo, desde Cáritas Huesca, apunta que allí se establecerá un taller ocupacional, con el fin de que marginados aprendan un oficio y reciban una beca para hacer frente a necesidades básicas (luz, agua, comida,...).
Juan Vela, representante de la Cruz Blanca, habla de la importancia de los huertos sociales desde el punto de vista terapéutico y también sociolaboral. Apunta que iniciativas como ésta son pequeños granos de arena que siempre suman.
Isidro Garrido, director de ENBAT, apunta que los huertos sociales se orientarán hacia adolescentes a partir de 12 años, los cuales se hacen adultos en la calle. Se utilizará esta iniciativa para que adquieran hábitos sociales.
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