La posibilidad de que cambie algo en el servicio de teleasistencia en la provincia de Huesca ha hecho saltar las alarmas de sus usuarios, personas mayores y con pocos recursos que no presagian “nada bueno” tras recibir una carta en la que se piden datos sobre su edad, renta y tiempo que llevan recibiendo la ayuda.
Obdulia Bretón y Carmen Oliva, las dos con cerca de 80 años, han explicado en Radio Huesca Digital que este servicio les da seguridad y, sobre todo, valoran el hecho de que, pese a utilizarlo poco, saben que siempre hay alguien dispuesto a salir corriendo si les pasara algo.
Pero el perfil del usuario tiene también una segunda vertiente: la de aquellos que se sienten con fuerzas suficientes para ser también voluntarios. Colaboran ayudando a los más necesitados, una actividad que tiene un efecto positivo en ellos y hace que se sientan útiles pese a su edad.
En la provincia de Huesca en la actualidad trabajan 40 personas en el servicio de teleasistencia que ofrece Cruz Roja. Hay también más de 700 voluntarios.
El hecho de que la partida de 2013 no esté asegurada por parte del ejecutivo central preocupa en la Diputación Provincial de Huesca, que no tiene la competencia en esta materia pero que pese a todo destina una partida de 560.000 euros para financiar el servicio de teleasistencia (el otro 50% correspondería al IMSERSO).
Miguel Luis Lapeña, presidente de la comisión de Bieneastar Social de la DPH señala que este es un servicio “básico y esencial” importante para el medio rural, pues es allí donde más personas mayores viven de la provincia.