La localidad ribagorzana de Benabarre acogía la I Jornada de sensibilización con la donación de sangre. La jornada consistía en aumentar, notablemente, las horas de extracción para que todo el mundo que lo desease, pudiese hacer su donación. Una treintena de benabarrenses se acercaron para “regalar vida”.
La participación fue un poco más baja de lo esperada, en especial, porque la lluvia hizo que muchos no saliesen de casa. Aún así, explica Andrés Pociello, delegado de la Hermandad de donantes de sangre, todo lo que se pudo conseguir es importante.
En horario de mañana y tarde estuvo presente, en las instalaciones del pabellón polideportivo, la unidad móvil de extracción, con tres enfermeras, un médico y el conductor. También acudió Jesús Lorés, secretario de la Hermandad de donantes de Huesca, quien insiste en que nunca hay que tener miedo a la hora de donar.
Desde la delegación en Benabarre ya se plantean repetir la experiencia el próximo año. La idea es que, de las cuatro veces que la unidad va a la localidad, una de ellas, esté durante todo el día.