El consistorio oscense, siguiendo las líneas de ajuste marcadas desde el inicio de la legislatura, ha decidido suspender la comida oficial del día 10 de agosto con las autoridades. También se ha reducido el número de concejales en las comidas previstas con la delegación francesa y se ha declinado la invitación efectuada por el alcalde de ciudad alemana Altenkirchen para asistir a sus fiestas patronales en el mes de septiembre.
Decisiones de las que se informaba a los grupos políticos municipales en la última comisión de Relaciones Institucionales, celebrada el 26 de julio.