Las miles de personas que habían acudido, a primera hora de la mañana de este día 11, a la Fiesta del Comercio, tenían la posterior recompensa de poder disfrutar de un delicioso almuerzo a base de bocadillo de jamón serrano, melón y bebida.
Como siempre, organización perfecta entre comerciantes, voluntarios, madres y padres de mairalesas, completamente implicados, y brigadas municipales. Miles de bebidas, 4.000 bocadillos y 1.500 kilos de melón eran repartidos por las mairalesas. La ayuda de los padres, que también disfrutan mucho de estos días, era inestimable.
Entre mairalesas y sus padres, un día más se movían como pez en el agua las mujeres que las cuidan y que este año están viviendo su San Lorenzo más especial.
Los melones se van cortando sobre la marcha, con un aparato que permite una rapidez increíble. Y todos los presentes se hacen expertos en preparar bocadillos y repartirlos, así como el melón, maíz, la albahaca y las bebidas.
Las mairalesas llevan unos días muy ajetreados, pero su profesionalidad a la hora del reparto y de atender al público era encomiable. Por el momento, están disfrutando al máximo de las fiestas. Eso sí, están más que cansadas.
Y el público, como siempre, contento y agradecido del buen almuerzo del que han podido disfrutar. Muchos de ellos son fieles asistentes a este tradicional acto, y disfrutan del resto de actos de San Lorenzo.
Lo que en su día fue la Fiesta del Mercado, y hoy en día la Fiesta del Comercio, sigue demostrando que los comerciantes oscenses, a pesar de la crisis, están muy vivos. Y los danzantes y músicos, deseosos de hacer disfrutar de la fiesta a todos.