Huesca

Amenaza de embargo a un vecino de Huesca por no pagar dos multas de zona peatonal a pesar de tener tarjeta

El Ayuntamiento de Huesca que no reconoce su error le retiró dos multas pero no otras dos. Además no le notificó que pasaban a providencia de apremio 

El vecino multado vive en la calle Perena, a donde tiene que entrar y salir por zona peatonal
El vecino multado vive en la calle Perena, a donde tiene que entrar y salir por zona peatonal


Un vecino de la calle Perena deberá pagar dos multas de tráfico si no quiere que se le embargue su vehículo después de que el Ayuntamiento de Huesca cometiese un error cuando le otorgó la tarjeta de circulación para la zona peatonal, se le multase a pesar de tenerla en vigor, y que no se le comunicase en su día que se las pasaban directamente a providencia de apremio para que las pagara.

Manuel Martínez contaba con una tarjeta que le expidió el Ayuntamiento en julio 2013 y con la que podía entrar en toda la zona peatonal a cualquier hora. Sin embargo, los días 6 y 27 de agosto de 2018 le pusieron dos multas por circular por esa zona. Y en 2019 le llegaron dos multas más. Las recurrió a través de su compañía de seguros, pero el 7 de junio de 2019 recibió una resolución sancionadora del Ayuntamiento de Huesca en la que se le comunicaba que "realizadas las comprobaciones pertinentes, verificaban que se le había concedido la autorización de circulación por error" y solo tenía derecho a tarjeta de residente. Añadían que, "si hubiese estado en vigor" (cuando sí que lo estaba), no se le hubiese denunciado.

Y, de forma incomprensible, le indicaban que "no se estimaban las alegaciones que se habían presentado, por lo le quitaban las dos multas de 2019, pero no las dos de 2018". La sorpresa llegó cuando conoció que se habían pasado a providencia de apremio. Manuel acudió entonces a la Diputación Provincial de Huesca, donde le aconsejaron que fuera a preguntar a Tesorería del Ayuntamiento, desde donde lo enviaron a Movilidad. Allí le instaron a que presentase un recurso de reposición en el Juzgado, momento en el que ya necesitaba un abogado, que claramente le iba a costar más de los 132 euros de la multa.

El sancionado reconoce que, llegados a ese punto, los ciudadanos se "rinden", se retiran y pagan. Pero él no. Pidió hace unas semanas una cita con el alcalde, Luis Felipe, para plantearle su situación y saber por qué tiene que pagar por un error cometido por el Ayuntamiento. Pero por el momento no ha recibido respuesta.

El plazo para pagar la multa vence el 7 de diciembre. Si para entonces el alcalde no le recibe y se soluciona su situación, deberá pagarla si no quiere ver su vehículo embargado.

Comentarios