NOVELA HISTÓRICA

‘Batallador’ de José Luis Corral y Alejandro Corral se presenta en Huesca

Este viernes a las 19,30 h en el Círculo Oscense

José Luis Corral
La novela escrita a cuatro manos, da una imagen nueva de la que se tenía de Alfonso I el Batallador

Este viernes a las 19,30 horas en el Círculo Oscense, los escritores José Luis Corral y Alejandro Corral, presentan la novela “Batallador”, que llega cuando se cumplen 900 años de la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador.

El tiempo de Batallador transcurre entre el último tercio del siglo XI y el primer tercio del siglo XII. Por ello, la obra “es imprescindible -apuntan sus autores- para entender la historia de Aragón y el espíritu de la Edad Media”. En el relato coexisten numerosos personajes históricos con tan solo dos de ficción. Los primeros han sido tratados según el criterio extraído por los novelistas tras leer las crónicas, diplomas y otros documentos de la época, muchos de ellos contradictorios. Los de ficción, llamados Bernardo de Jaca y Elvira de Toro, responden al estereotipo de los cortesanos del primer tercio del siglo XII, hombres y mujeres de condición nobiliaria que formaban parte del círculo real y que participaban en las intrigas y luchas por el poder.

La novela tiene su origen en una larga conversación entre los dos autores sobre las diferentes maneras de llevar la historia a la ficción. La idea de escribir una novela juntos, padre e hijo, surgió a partir de esa charla, durante unas navidades, y cogió forma en las semanas siguientes, cuando ambos elaboraron un relato literario basado en la vida y hazañas de Alfonso I.

Tras acordar la manera de afrontar la redacción, llegó un periodo de documentación que duró varios meses. Poco después elaboraron un guion y se dejaron sentadas varias premisas básicas sobre el estilo literario. Sólo entonces comenzó el proceso de escritura en la primavera de 2017.
El resultado es un texto vibrante y fluido a la vez, cargado de episodios sorprendentes, aventuras grandiosas, emociones intensas y hazañas prodigiosas, donde coexiste una precisa y documentada ambientación histórica con una excelente calidad literaria.

EL PERSONAJE

Alfonso I el Batallador fue hijo segundón del segundo matrimonio del rey Sancho Ramírez de Aragón con la noble francesa Felicia de Roucy. Sucedió en el trono a su medio hermano, Pedro I, que murió en 1104 sin descendencia masculina, pues su único hijo varón, el príncipe Pedro, falleció un año antes. Alfonso I fue rey de Aragón y de Pamplona durante treinta años, rey de Castilla durante veinticinco y de León entre 1109 y 1114, aunque la historiografía pancastellanista lo ha eliminado del listado de sus monarcas.
Soltero hasta pasados los 35 años, siendo ya rey desde 1104, se casó en 1109 con la reina Urraca de León, hija de Alfonso VI de León y de Castilla y madre de Alfonso VII. El matrimonio con Urraca terminó muy mal, pues se enfrentaron en diversas ocasiones y nunca hubo entre ellos la menor muestra de sintonía ni de afecto.
Los relatos sobre la figura del monarca son tremendamente controvertidos y contradictorios: todo un valeroso héroe para los cronistas aragoneses, pero un villano para los leoneses.
Las crónicas árabes, como la de Ibn al-Athir, dejan entrever la homosexualidad de El Batallador y relatan que “el rey Alfonso prefería la compañía de los hombres a la de las mujeres”, asegurando que nunca quiso compartir su lecho con las concubinas que le ofrecían. En el siglo XII la homosexualidad estaba extendida entre los varones y también entre las mujeres, sobre todo en los conventos, y en algunos grandes personajes de ese tiempo, como el rey Ricardo I de Inglaterra, ‘Corazón de León’, cuya vida sexual y familiar resulta similar a la suya.
Odiado y temido por muchos, amado y respetado por los suyos, Alfonso I de Aragón se convirtió en una leyenda. Algunos lo equipararon con El Cid, por sus hazañas y conquistas. Ambos se conocieron en las campañas de Levante, a finales del siglo XI. El rey participó en una treintena de batallas, de las que siempre salió vencedor, salvo en la última, librada el 17 de julio de 1134 en Fraga. Trovadores y juglares lo consideraron como un nuevo Julio César o un revivido Carlomagno.

HUESCA, EN LA NOVELA

Uno de los episodios más interesantes de la novela es la batalla de Alcoraz, acaecida el 19 de noviembre de 1096. Alfonso todavía era entonces el hermano del rey Pedro (que fallecería años después). En un extracto de la novela se puede leer:
Había amanecido nublado y un cielo plomizo amenazaba lluvia. Los dos ejércitos, el musulmán del rey al-Mustain de Zaragoza reforzado con los trescientos castellanos y leoneses y el nuestro, integrado por dos mil aragoneses y pamploneses y otros mil caballeros francos, se desplegaron en el llano de Alcoraz, al pie del pueyo de Sancho; nosotros ubicados al norte, con el cerro protegiendo nuestra retaguardia, y nuestros enemigos al sur, con su espalda hacia el camino por el que habían venido.
-Hoy es el gran día -nos alentó el rey don Pedro, que recorrió las primeras filas sobre su corcel de guerra-, y no hay otra alternativa que la muerte o la victoria.
-¡Señor, os daremos esa victoria! -gritó Alfonso, que a sus veintitrés años lucía una figura formidable; poderoso, altivo, con su casco cónico, su cota de malla y sus armas listas para el combate, parecía invencible. Lo era.
-Confío en ti, hermano -le dijo el rey, y ambos se dieron un gran abrazo sin descabalgar-. Y ahora, listos para la batalla y atentos a las señales de las banderas".


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