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Boltaña, ¡si se quiere se puede!

El programa Hoy por Hoy viajaba a Boltaña para conocer de primera mano lo maravillo que es "ser de pueblo"

Hoy por Hoy Boltaña
Imagen del programa conducido por Cristina Pérez.

La localidad de Boltaña se vió con 920 habitantes, un mazazo para su alcalde, José Mari Giménez, que se puso las pilas para pensar y repensar antídotos contra una despoblación que dejaba sin vida una de las joyas del Sobrarbe. La receta secreta fue el mantenimiento de los servicios, una campaña de puerta a puerta para conseguir más vecinos censales y una promoción en la que ser de pueblo, es todo un orgullo. Prueba de ello es el testimonio que ha prestado el alcalde en el programa especial Hoy por Hoy desde Boltaña, conducido por Cristina Pérez.

Ahora Boltaña cuenta con 1.125 habitantes, una cifra que va en alza sobre todo tras una pandemia que ha puesto en evidencia el valor real de vivir cerca y en el medio rural. Captar la atención de propios y extraños es el fin último de la nueva Oficina de Turismo ubicada en la antigua almazara que quiere ser otro foco de atención, atracción e información para el que visita esta localidad.

Para su puesta a punto se ha contado con las manos de los chicos y chicas de Arcadia que han creado todo el mobiliario de esta oficina con la funcionalidad como base, todo con materiales reciclados, poniendo el acento en la economía circular a partir de un diseño, un esbozo, que se dibujaba gracias a la participación ciudadana.

“Este verano es un poco raro y nosotros no queríamos perder nuestra esencia”, ha afirmado la concejal, Sonia Orús, que hablaba de la recuperación de la música gracias al festival Boletania Suena con el plantel de artistas que hereda de la fallida edición de Pirenostrum. Los Mosicaires de Graus son parte importante de la vuelta del latido cultural y musical a Boltaña.

Reabrir es la palabra mágica de Lázaro Moya, del Hotel de Boltaña, que volvía a la actividad en plena pandemia para recuperar una parte del patrimonio emocional de los vecinos de Boltaña. Un trabajo duro y en compañía de esos vecinos que esperan seguir recibiendo visitantes y que algunos puedan llegar a quedarse.