educación

Buen balance de los cursos de verano de la Universidad de Zaragoza

Santiago Ramón y Cajal
El doctor Santiago Ramón y Cajal a la derecha dela imagen, participaba en la edición de este año

Durante todo el mes de julio la Universidad de Zaragoza ha programado cerca de 50 cursos extraordinarios en 19 localidades aragonesas. Unos 600 alumnos han ampliado sus conocimientos en materias tan dispares como ciencia, humanidades, salud o medio ambiente. Jaca es la sede central de estos cursos de verano, donde este año se han celebrado casi 20 de ellos, cinco menos de los previstos por falta de inscripción.

Siempre hay cursos que no se llenan. Pasó con los dos preparados en Aínsa, que finalmente no se celebraron, pero desde la dirección están muy satisfechos con la acogida de su propuesta educativa y también con las conferencias públicas que se han celebrado en Jaca, explica Chesús Bernal, director de los cursos.

Localidades como Ansó, Fonz, Grañén, Huesca, Monzón y Sabiñánigo también han acogido una o varias propuestas de temáticas tan diferentes como el arte africano, la ecoinnovación o la biología molecular. Se trata de cursos de entre 2 y 5 días que convalidan créditos para la carrera universitaria que esté realizando cada alumno, si es el caso.

De acuerdo con los compromisos de la Universidad de Zaragoza con la sociedad a la que pertenece, los Cursos Extraordinarios de Verano intentan favorecer la reflexión colectiva sobre los cambios y las innovaciones que acontecen en nuestro entorno, aportando perspectivas amplias, consistentes y con sentido crítico.

Este año se celebraba la XVIII edición. Son cursos de hasta 50 horas de duración y de diferentes áreas temáticas: ciencias, naturaleza, medio ambiente, economía, ciencias jurídicas, tecnología, lenguas, historia, arte, educación, salud…

Con estos cursos, convalidables como créditos ECTS, se pretende atender las necesidades de especialización y de formación continua del alumnado de la Universidad de Zaragoza, además de fomentar el debate sobre temas de interés social. Por otra parte, dado su enfoque profesional, constituyen un puente hacia el mercado laboral.

El mes de julio siempre está reservado para los cursos de verano y el de agosto para los cursos de español como lengua extranjera, a los que acuden cada año en Jaca más de 200 alumnos, el 30% de fuera de nuestro país.


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