opinión 

Carta abierta a las aragonesas y a los aragoneses. Jaca sin perder el norte


Asociación Jaca sin perder el norte 

Estimadas aragonesas y aragoneses, es muy posible que algunos de vosotros no sepáis aún lo que está sucediendo en Jaca y creemos que todos tenéis el derecho a información veraz y contrastable sobre un proyecto que vamos a financiar con nuestros impuestos.

En el año 1999 se decidió y, se aprobó, hacer una continuación de la autovía A-23 con el objeto de realizar una conexión con Francia a través de los Pirineos. Hasta aquí todo bien.
Los problemas surgieron cuando en Francia se negaron a tal proyecto porque destruía, sin remedio “Le Parc National de Pyrénées”, por lo que la Unión Europea apoyó y financió el transporte internacional a través del ferrocarril, reabriendo la vía central en los Pirineos por Canfranc. Hasta aquí todo sigue bien. O casi.

Para entonces, Jaca se había expandido hacia el norte y ya se empezaban a construir nuevas urbanizaciones, en la certeza de que la autovía había quedado descartada. Y aquí empieza el lío.
La solución de nuestros ingenieros fue sencilla: le dieron un tajo al proyecto en Jaca y listo. La A-23, terminaba en Jaca.

La sorpresa viene cuando descubres que, a pesar de las evidencias, el Ayuntamiento de Jaca, por mayoría absoluta, exige al Ministerio de Fomento que comience las obras cuanto antes, con el objeto de desviar el tráfico pesado de la ciudad de Jaca. Es decir, que traslade el problema actual del Sur, al Norte, para lo cual es necesario un desembolso inicial de 114 millones de euros. Así que nos vamos a gastar, inicialmente, 114 millones de euros en trasladar el tráfico pesado del Sur al Norte.

Impresiona cuando descubres que las 400 familias del Norte, no pertenecen a Jaca. O eso es lo que afirma el Ayuntamiento en pleno y por mayoría absoluta. El Norte de Jaca no es Jaca. Tampoco están en el término municipal ni el Hospital, ni el colegio Monte Oroel, ni el instituto IES Pirineos, ni la Residencia de Ancianos, ni el Hotel Jacetania, ni los depósitos de agua de la ciudad, ni nada de nada. Entonces, ¿a qué término municipal corresponden? Y lo que es más extraño ¿por qué pagamos los impuestos y votamos en el término municipal, si no se corresponde con el término municipal de Jaca? Y si Jaca no está en Jaca ¿por qué los aragoneses tenemos que contribuir a un gasto público que deja tan mermado nuestro presupuesto?
El rio Aragón, que da nombre a nuestra actual comunidad y antiguo reino, tampoco parece estar en el término municipal, ya que de otro modo gozaría de las figuras de protección medioambiental que le corresponderían. Igualmente ocurre con el Camino de Santiago, Patrimonio de la Humanidad.

Estimadas aragonesas y aragoneses, la pregunta es: ¿En qué termino municipal y comunidad autónoma se encuentran ahora estas personas e instituciones, como el Hospital, que financiamos entre todos?

Si os interesa seguir disfrutando de un valle tan cuidado como el nuestro, si os preocupa la preservación y cuidado del medioambiente y las 400 familias afectadas y si apostáis por un progreso sostenible, agradeceríamos vuestras opiniones y cualquier tipo de comentario que ayude a esclarecer este extraño asunto, así mismo estamos a vuestra disposición para invitaros a conocer la zona y explicar “in situ” el problema.


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