sucesos

Complicado rescate a cuatro alpinistas de Barcelona sepultados por un alud en Benasque

También se auxiliaba, entre otros, a un vecino de Zaragoza y a su animal, que había caído 20 metros tras desprenderse una cornisa de nieve

Rescate a un vecino de Zaragoza y a su perro en el Pico Infiernos, en Panticosa
Rescate a un vecino de Zaragoza y a su perro en el Pico Infiernos, en Panticosa

Este fin de semana culmina con ocho rescates en el Pirineo aragonés. Entre los más complicados, uno a cuatro alpinistas vecinos de Barcelona que habían sido sepultados por un alud en el corredor de Estasen, en Benasque. El GREIM conseguía llegar hasta ellos mediante una arriesgada maniobra en la que había un riesgo muy elevado de que se produjera un nuevo alud por las fuertes rachas de viento. Uno de los rescatados había sufrido una fractura de pierna, mientras que los otros fueron heridas leves. Se desconoce, por el momento, si tenían justificación para estar en Aragón, ya que el suceso se produjo el sábado cuando aún no había finalizado el Estado de Alarma.

También se realizó un rescate a un alpinista que se encontraba realizando el Pico Infiernos, en Panticosa, acompañado de su perro. El animal sufría una caída de 20 metros tras desprenderse una cornisa de nieve, aunque conseguía ser auxiliado tanto él como su dueño sin heridas graves.

Igualmente, se auxilió a dos escaladores enriscados en una pared de casi 1.000 metros en el Mallo Pisón, cerca de Las Peñas de Riglos; a un senderista que se había extraviado en la ribera del río Aragón mientras realizaba el camino de Santiago, cerca del municipio de Berdún; así como a un accidentado por un tobillo lesionado en el barranco de las Gorgas de San Julián, en Nueno.

Todos, excepto los vecinos de Barcelona, eran de Zaragoza, con edades comprendidas entre los 28 y 60 años.