comedor escolar

Educación promete cambiar la gestión del comedor escolar de Santa Cilia, pero no asegura plazos

Los padres del colegio denunciaron la aparición de plásticos e incluso una chincheta en la comida de sus hijos

comedor colegio Santa Cilia
Cocina equipada en las instalaciones del colegio de Santa Cilia

Tras las quejas denunciadas por los padres del CRA Río Aragón por el servicio de comedor (la aparición de varios objetos en la comida de los niños), sus representantes se reunían con el Servicio Provincial de Educación sin conseguir su principal objetivo. Han conseguido la documentación que requerían, pero no el cambio a “gestión directa”, ni que la empresa o la administración asuman responsabilidades por las incidencias ocurridas. Sí tienen el compromiso, aunque no por escrito, de que se cambiará la gestión, y la comida se cocinará en el propio colegio, con cocina preparada para ello.

Desde la Asociación de Madres y Padres Monte Cuculo lamentan que el contrato con la empresa Eurocatering, que trae la comida desde Teruel, se esté beneficiando de las prórrogas y no se haya sacado un nuevo pliego. El Servicio Provincial de Educación sí les mostraba el borrador de un nuevo pliego en el que aparece la gestión directa del comedor como requisito. A pesar de ello la AMYPA critica el retraso. “La idea era que esta licitación hubiera estado para septiembre de 2018, fecha que se ha ido retrasando, sin más explicaciones, para enero 2019 primero, y después para abril de 2019. Otra vez nos han dicho que en abril no será posible y que esperan que sea para septiembre, se lamentan las respresentantes, que se fueron sin ningún compromiso escrito de que eso fuera a cumplirse”, lamentan.

Los padres denunciaron la aparición de plásticos, hojas de árbol e incluso una chincheta en la comida del comedor. El Servicio Provincial declaró que estos hechos son difícilmente probables y en cualquier caso, insuficientes para penalizar a la empresa. El protocolo de actuación sigue siendo que cuando ocurra algo en Santa Cilia, se debe llamar por teléfono a una trabajadora de la empresa que, desde Teruel, debe decidir cómo resolver cada caso en particular.

Desde la AMYPA se explica que la incidencia de la chincheta hizo saltar las alarmas, pero “no supimos reaccionar a tiempo y ahora resulta bastante difícil demostrar la responsabilidad directa por parte de la empresa.” Sí realizaron fotografías de los plásticos aparecidos y las hojas de árbol, “con fotografías “in situ” en el momento de los hechos, y con testigos que pueden demostrar que aparecieron en la bandeja, en el caso de las hojas”, es por ello que consideran que el Servicio Provincial tiene suficientes pruebas para tomar medidas al respecto.

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