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Los forenses reconocen que el asesino de Naiara era consciente de lo que hacía

Las pruebas forenses realizadas a Iván Pardo muestran que debido a su estado mental contaba con imputabilidad plena

Iván Pardo en la penúltima jornada del juicio
Iván Pardo en la penúltima jornada del juicio / EFE Javier Blasco/Pool

La penúltima jornada del juicio por el asesinato de Naiara dejaba varias pruebas periciales como la biológica, la criminalística y la tecnológica, además de la participación de médicos forenses que realizaron estudios psicológicos a Iván Pardo después de su detención. Los informes indican que era conocedor de los actos y que no contaba con ningún síntoma de patología psiquiátrica.

Han destacado que fue operado con 16 años y que después tuvo que pasar por varias sesiones de radioterapia por un tumor cerebral benigno, pero que no le provocó ningún tipo de afección psicológica y contaba con imputabilidad plena por el estado mental con el que contaba, a pesar de contar con un trastorno orgánico de la personalidad.

Otros forenses que exploraron a Iván Pardo tras su detención y declaración pasaban por el interrogatorio en esta jornada del juicio. Su objetivo era determinar en general el estado mental del asesino confeso. Concluyeron que presentaba un estado depresivo-reactivo, actitud inmóvil y reconocimiento de los hechos, aunque no esperaba el resultado final.

La pericial criminalística mostraba el recorrido y la inspección ocular que se hizo de la vivienda tras los hechos ocurridos y lo que en las diferentes habitaciones de la casa encontraron los agentes, pruebas que se han mostrado al jurado popular.

Los miembros del jurado han podido ver también los vídeos, fotos, audios y conversaciones que entre los familiares se pasaron a través de una red de mensajería instantánea con algunos de los castigos que sufrió la niña y que ya se contaron en sesiones anteriores del juicio.

En el teléfono de Iván Pardo se pudieron ver también elementos buscados como “desmayo de un par de horas sin sensibilidad”, así mismo llamó a su madre, Nieves Pena, aunque no se conoce el contenido de la misma. También se registraron los teléfonos de otros familiares, como el de una de las primas, que en una conversación de WhattsApp admite que la niña no se cayó por las escaleras.