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El autor confeso de la muerte de su padre podría cumplir su pena en una institución psiquiátrica

Los  hechos tuvieron lugar en Binéfar en 2017  y ahora podría eludir la prisión permanente revisable al tener en cuenta sus problemas psiquiátricos

El hombre que confesó haber asesinado a su padre nonagenario a puñaladas en Binéfar podrá eludir el cumplimiento de una condena de prisión permanente revisable en un centro penitenciario por un internamiento en una institución adecuada al trastorno psiquiátrico que le fue diagnosticado, según la agencia Efe.

En su escrito de calificación provisional de hechos, al que ha tenido acceso Efe, la fiscalía de Huesca tipifica los hechos como un presunto delito de asesinato sancionable con la condena referida, aunque admite la concurrencia de una eximente de alteración psíquica para instar su internamiento psiquiátrico.

El ministerio público argumenta, de acuerdo a lo previsto en el Código Penal, que la duración de la medida de internamiento psiquiátrico no podrá exceder a lo establecido para la prisión permanente revisable.

El escrito también aprecia en la conducta del acusado una agravante de parentesco y una atenuante de confesión espontánea del asesinato, aunque su aplicación está limitada por la eximente de alteración psíquica.

Los hechos tuvieron lugar la tarde del 13 de junio de 2017 en el domicilio en la que vivían el acusado, que contaba con antecedentes psiquiátricos, y su padre, cuya avanzada edad obligaba a estar bajo el cuidado permanente de su padre.

Según el relato de hechos del ministerio público, el acusado asestó a su padre 17 puñaladas en diversas partes del cuerpo debido a la alteración psíquica que sufría, agravada por la tensión que le causaban los cuidados continuos que tenía que llevar a cabo desde varios años atrás.
El acusado tenía otras dos hermanas, aunque debido a sus respectivas situaciones era él quien se encargaba de cuidar a su padre, cuya dependencia se había hecho mayor en los dos años anteriores.
Al parecer, el propio parricida había reconocido a alguno de sus familiares el cansancio que le causaba la situación de dependencia del anciano, para el que la familia había iniciado los trámites para su ingreso en una residencia adecuada.

Tras el crimen, el acusado salió a la calle y corrió a una tienda de informática próxima a su vivienda para confesar que había matado a su padre y solicitar ayuda.

Los agentes desplazados al lugar de los hechos se encontraron sentado en un banco público situado frente a la vivienda al presunto asesino, que no se opuso a la detención.
En los momentos posteriores al crimen, el acusado sufrió repentinos cambios de estado de ánimo, desde la ira hasta la calma.

Los informes psiquiátricos aportados por los especialistas a la causa durante el periodo de instrucción han llevado a la defensa y a la fiscalía a solicitar su ingreso en un establecimiento adecuado a su alteración de cara al juicio con jurado que verá los hechos para decidir sobre el grado de responsabilidad del acusado.

Recientemente, el pasado 17 de octubre, la justicia denegó la petición de la defensa de traslado de su cliente desde la cárcel Zuera, donde se mantiene en situación de prisión provisional comunicada y sin fianza desde que ocurrieron los hechos, hasta una unidad psiquiátrica penitenciaria.

Fuentes judiciales consultadas por Efe han explicado que la sustitución de una medida de prisión provisional no puede modificarse por otra de ingreso en una unidad psiquiátrica sin la celebración de un juicio previo.

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