SABIÑÁNIGO

El juicio del "caso Naiara"se inicia es martes en la Audiciencia Provincial

El fiscal pide prisión permanente para su tiastro , acusado asesinar a la niña y torturarla durante horas. Al padrastro y abuelastra 3 años de cárcel

Iván Pardo a la salida de los juzgados de Jaca
Iván Pardo a la salida de los juzgados de Jaca en una de sus comparecencias

Desde este martes día 15 y hasta el día 23 se desarrolla en la Audiencia Provincial de Huesca el juicio por el asesinato en Sabiñánigo de la menor de 8 años, Naiara Briones, ocurrido el 6 julio de 2017. Los tres acusados son su tiastro Iván Pardo, como presunto autor, al que la Fiscalía ha solicitado la pena de prisión permanente revisable y al padrastro Carlos Pardo y la abuelastra de la niña, Nieves Pena, por los delitos de violencia física y psíquica habitual en el ámbito familiar, tres años de cárcel.

Para las sesiones han sido citados 32 testigos, entre agentes de la Guardia Civil, la Policía Nacional, un trabajador del servicio de urgencias del 061, vecinos, profesores de la niña, los padres biológicos de Naiara y personas de su entorno. A esto se unirán los datos y explicaciones de 15 informes de expertos.

En la narración de los hechos por el principal acusado, Iván Pardo, indica que residía en la ciudad serrablesa con su madre, sus dos sobrinas de 12 y 14 años de una hermana y la víctima, hijastra de su hermano Carlos. Así como de algunos aspectos de la situación que “ sufría Naiara en ese ambiente familiar en su vivir diario”.

En los informes periciales y judiciales indican que “en el transcurso de la mañana de los hechos, a partir de las 08.30 horas, del 6 de julio de hace tres años, el principal acusado sometió a la victima de ocho años a todo tipo de violencia, con patadas, agresiones, golpes y torturas, sabiendo que estos actos conducían necesariamente a un sufrimiento de la víctima y le provocaban la muerte”.

La defensa de Iván Pardo sostiene que este justifica las agresiones contra la menor, porque de pequeño sufrió malos tratos y que en el momento en el que la torturó por última vez no estaba pasando por su mejor momento, ya que en “los dos últimos meses había sufrido pérdidas de conciencia por una enfermedad neuronal anterior agravada por problemas de estrés y preocupación".

La menor falleció como consecuencia de las torturas y lesiones a las que fue sometida presuntamente por su tío, murió por la gravedad de las heridas producidas. Según el examen realizado por los facultativos del Hospital Miguel Servet de Zaragoza la víctima presentaba señales de haber estado maniatada y fuertes golpes en la cabeza, también mostraba signos de haber sido obligada a estar de rodillas sobre piedras.

En un principio estaba previsto realizar a partir del 29 de junio, pero se determinó su aplazamiento a septiembre, tras estudiar la petición de la acusación particular y la defensa que pedían modificar la fecha por razones de seguridad sanitaria.

Comentarios