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El Monasterio de Casbas tiene nuevo propietario, con un proyecto que conjuga hotel y patrimonio

Este miércoles el juez fallaba la oferta ganadora de entre las dos existentes a una empresa de Ejea de los Caballeros

Monasterio de Casbas
El Monasterio de Casbas, Bien de Interés Cultural, achaca años de falta de inversión  

Una pequeña empresa de Ejea de los Caballeros (Pissiose S.C.) ligada a los servicios de hotelería será la nueva propietaria del Monasterio de Casbas de Huesca, declarado Monumento Nacional en 1979. Este miércoles, 10 de octubre, el juez encargado de la liquidación de la Fundación Progea (propietaria hasta ahora y que entró en concurso de acreedores hace unos años) decidía adjudicarlo a una de las dos ofertas presentadas formalmente.

Un proyecto “humilde” con la intención de poner en valor “uno de los Monasterios más importantes de Aragón”
Cuando se oficialice la compra, el nuevo propietario podrá llevar a cabo la reapertura de este cenobio, declarado Bien de Interés Cultural, en un proyecto que conjugará hotelería y divulgación cultural y patrimonial. Este medio se ha puesto en contacto con la nueva propiedad, que quiere dejar patente su idea de un proyecto que, “aunque sencillo y humilde, la gente debe saber que queremos preservar el patrimonio al 100%, desde las huellas del siglo XII hasta la actualidad, y dotar a Casbas y a la España vaciada de un aliciente más”. Añade que será un proyecto “asequible para todos los públicos, no un hotel de lujo”, y que quieren que la historia y la esencia que guarda este cenobio esté “abierta a todos los públicos”. Habla de su ilusión por “mantener y recuperar poco a poco el patrimonio de uno de los Monasterios más importantes de Aragón”.

Esta empresa familiar ejeana cuenta con la asesoría de miembros de Apudepa, la Asociación para la Defensa del Patrimonio Aragonés, y del profesor emérito de la Universidad de Zaragoza y experto medievalista Agustín Ubieto Arteta, con quien está trabajando la idea de ubicar en el Monasterio de Casbas una completa biblioteca con fondos cedidos por catedráticos de la Universidad de Zaragoza.

Diecisiete años de la venta del Monasterio
El 26 de mayo de 2004 el pueblo de Casbas celebraba afligido la misa de despedida de las religiosas que hasta entonces habían habitado el monasterio. Tres años después, la Fundación Progea compró el cenobio por 2’7 millones de euros y lo hizo con la intención de rehabilitar este Monumento Nacional. Se habló entonces de la rehabilitación integral del convento y de abrirlo al público, pero la crisis paró todos estos proyectos.

Tras su compra invirtieron 300.000 euros en la reforma de más de 350m2 de cubiertas y forjados para evitar goteras. Rehabilitó una de las caras del patio interior del claustro y se reconstruyó para una futura biblioteca de la Fundación un espacio derruido, pero de ello hace más de una década.
En todos estos años una cooperativa compuesta por antiguos miembros de la Fundación ha realizado visitas guiadas y pequeños trabajos de conservación que sus tentaban con la huerta que pusieron en marcha en los terrenos del Monasterio. Así se acometieron actuaciones de reparación de goteras y pequeños desperfectos y se contrató a una persona que vive en el Monasterio.
También abrieron al público el cenobio con visitas guiadas apoyadas por la Asociación Amigos del Monasterio de Casbas, que aúna esfuerzos para mantener estas visitas puntuales.
​También albergó hasta la llegada de la pandemia el Museo de las Matemáticas de Aragón, que buscó nueva ubicación tras la falta de perspectivas en este Monasterio que, años después de su puesta a la venta tiene nuevo propietario. 

El Monasterio de Casbas fue de gran importancia en el mapa cisterciense de la península. En los últimos años los suspiros de monja o la cerámica dieron nombre y puestos de trabajo al pueblo, y los talleres y campamentos que allí se hacían eran un revulsivo para la localidad.