JUICIO DE LOS BIENES

Lérida cambia su versión e intentará probar que 83 de los 111 bienes en litigio son de su propiedad

El obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, incide en que todas las sentencias civiles y eclesiásticas determinan la propiedad aragonesa

Los obispos de Lérida y Barbastro durante el juicio
Los obispos de Lérida y Barbastro durante el juicio

El juicio de la demanda civil por los 111 bienes de arte sacro continuará este viernes a las 9.30 horas tras la comparecencia en el juzgado número 1 de Barbastro de los obispos de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez y el emérito, Alfonso Milián, y del obispo ilerdense, Salvador Giménez, además de la gran parte de los testigos y peritos de ambas partes. Este viernes, comparecerá el historiador y conservador del Museo Episcopal de Vic, Marc Sureda, último interviniente en este proceso. Después, las partes presentarán sus conclusiones.

El obispo de Lérida, Salvador Giménez, ha sido el primero en comparecer en el juicio por la demanda civil interpuesta por el obispado de Barbastro Monzón para intentar el regreso de los 111 bienes en depósito en Lérida.

El obispo ilerdense ha reconocido que en el acto de conciliación reconoció que la propiedad de las obras era aragonesa, pero ha afirmado que “son procesos distintos los de la justicia eclesiástica y civil” y que ahora van a intentar probar la propiedad catalana de 83 de las obras “con documentos que no se aceptaron en los procedimientos anteriores”. Al finalizar su comparecencia, el obispo ilerdense ha solicitado salir de los juzgados.

El obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, ha sido el segundo en comparecer. Pérez ha expresado que hoy “es un día triste”, ya que le hubiera gustado lograr el retorno de los bienes de manera amistosa, sin tener que recurrir a la justicia. “Intenté el diálogo por todos los medios, incluso con un acto de conciliación que propuse con toda intención, pero no pudo ser”. Ante las preguntas de los letrados, Ángel Pérez ha recordado que “hasta ahora todas las sentencias eclesiásticas y civiles han confirmado que la propiedad de las piezas es de las parroquias aragonesas”, y destacaba que “nunca, hasta este juicio, nadie había reclamado que 83 piezas fueran propiedad de Lérida", ni tampoco ha tenido acceso a ningún documento que así lo acredite.

El obispo emérito de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, ha confirmado en su comparecencia que en dos ocasiones firmó en la Nunciatura sendos documentos en los que el Administrador Apostólico de Lérida, Javier Salinas, y posteriormente el obispo de Lérida, Joan Piris, reconocieron que la propiedad de las obras de arte era de las parroquias de la diócesis de Barbastro Monzón, pero que el Consorcio del Museo de Lérida les impedía sacar los bienes. Milián ha recordado en sede judicial las palabras del obispo Piris: "Si por mí fuera, te los daría esta tarde".

Tras las comparecencias de los obispos, llegaba en el juzgado número 1 de Barbastro el turno para los testigos, testigos-peritos y los dictámenes de los peritos. Especialmente relevante resultaba el testimonio del primer perito, Antonio Naval Más, profesor de Historia del Arte y museólogo experto en arte aragonés. Naval ha desmontado la tesis del obispado de Lérida de que el obispo Messeguer compró a los párrocos las obras. “En ningún caso el cura dice 'he vendido', 'el obispo nos ha comprado', nos ha permutado… en ningún caso”, ha reiterado en varias ocasiones.

El presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, Domingo Buesa, ha insistido en esta misma idea: “Yo no conozco ningún documento en el que conste ningún expediente donde se diga que se inicia el trámite para enajenar esta pieza o trasladarla”. A preguntas del letrado de la diócesis de Barbastro Monzón, Buesa declaraba que “en las 111 piezas está bien documentada su procedencia aragonesa” y que “no hay ninguna prueba de documentos de compraventa”. “Yo creo que no se ha puesto sobre la mesa en ningún momento. Y le diré que no se han puesto porque no pueden existir”, zanjaba. El abogado del obispado de Lérida, José Luis Gómez, intentó poner en tela de juicio la imparcialidad de Domingo Buesa por haber sido director general de Cultura del Gobierno de Aragón, concejal en el Ayuntamiento de Zaragoza y haber pronunciado una conferencia para la plataforma Sijena Sí.

Carmen Berlabe Jové, conservadora del Museo de Lérida, repasaba a preguntas del letrado del Consorcio del Museo de Lérida Diocesano y Comarcal, Jordi Vives, prácticamente pieza por pieza las condiciones en las que se produjeron diversos intercambios. Según Berlabe, “cuando el obispo Messeguer dice que va a dar una limosna, en el documento contable pone ‘comprado’. Creo que limosna se utiliza como eufemismo. Siempre hay un bien a cambio de otro bien. Y son bienes equivalentes”, ha señalado.

El Secretario Canciller del Obispado de Barbastro-Monzón, Pedro Escartín, subrayaba en su testimonio que “la respuesta por parte de Lérida siempre era que los bienes no podían salir porque estaban en el Consorcio del Museo”, y recordaba que “todos los pronunciamientos anteriores dicen que los bienes están en depósito en Lérida, y si la diócesis de Barbastro Monzón los reclama, tienen que devolverlos”.

La conservadora –restauradora del Museo de Lérida, Nuria Gilart, explicaba que un tercio de las 83 piezas que ahora Lérida reclama como propias han sido restauradas. Gilart destacaba los “altos costes” de la restauración y mantenimiento de estas piezas, aunque reconocía que actualmente el Museo de Lérida solo expone “nueve o diez” piezas de las 111 reclamadas por el obispado altoaragonés. “El resto no están expuestas pero tenemos almacenes visitables”, ha añadido.

Por su parte, Alberto Velasco, conservador del Museo de Lérida, reconocía que, como tal, no había visto nunca un documento de compraventa de estos bienes en litigio.

Esta causa judicial tiene 36 tomos, 25.500 folios y 1.037 documentos, cuando lo habitual es que una causa tenga 200 documentos.

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