educación

FAPAR evalúa los pros y contras de la educación on line en tiempos de confinamiento

Las familias valoran el tiempo pasado con sus hijos, aunque a veces tienen problemas para conciliar

FAPAR ha elaborado la encuesta a 12.385 familias
FAPAR ha elaborado la encuesta a 12.385 familias


La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, FAPAR ha elaborado una encuesta on line, entre el 13 y el 30 de abril, que contestaron 12.385 familias con hijos e hijas escolarizados en los niveles no universitarios con el fin de valorar el seguimiento de la actividad escolar desde el cierre de los centros, debido a la pandemia. Valoración del tiempo pasado con los hijos contrapuesto a dificultades para conciliar, necesidad de una mayor comunicación entre el profesorado y las familias, mala adaptación y formación en nuevas tecnologías, o dudas sobre la evaluación y finalización han sido las cuestiones más destacadas.

La conclusiones de la encuesta hablan de dos realidades diferentes: muchas familias que han tenido problemas para compatibilizar su trabajo con el tiempo de "escuela en casa" para sus hijos, por tener que compartir equipos, o por la edad o condiciones de sus hijos. También se han mostrado carencias formativas o de recursos informáticos, que han comenzado a subsanarse, por parte de la Administración, propios centros, particulares, pero que aún están lejos de resolverse completamente.

La encuesta demuestra que es fundamental la comunicación entre profesorado y las familias. Un 16,4% de ellas dice no haber tenido contacto con el tutor de sus hijos, y un 16,8% reclaman una mayor coordinación, a la que se suma la necesaria coordinación entre en profesorado para una mayor y mejor distribución y racionalización de tareas.

Se pone en evidencia que el sistema educativo no estaba preparado para desarrollarse a distancia, ni los profesores por su formación, ni los recursos de los centros ni las familias, ni las conexiones de internet sobre todo en la zona rural. Además, se ve en este momento el móvil como la herramienta más útil y accesible para una formación on line.

Y por lo que respecta a la evaluación del tercer trimestre y la finalización del curso, numerosas familias manifiestan que se ha avanzando materia, pero casi un 83% indican estar preocupadas académicamente en distinto grado por sus hijos e hijas. De cara a la evaluación final, es mayor el número de encuestados que se inclinan por reducir materia del currículo escolar, no retrasar el fin de curso y adelantar el inicio del curso al1 de septiembre. La posición más unánime surge entorno a reforzar contenidos el próximo curso.

Se considera que hay un colectivo especialmente damnificado: el alumnado con necesidades educativas especiales, que han tenido mayores dificultades para seguir el curso.

Como aspectos positivos, muchos padres valoran que no se haya interrumpido el proceso de enseñanza y aprendizaje, que hayan podido hacer un mejor y mayor seguimiento del aprendizaje de sus hijos o que esto vaya a servir para impulsar la mejora del sistema educativo, tanto la formación del profesorado como medios informáticos para los centros. Y entre aspectos a mejorar, se destaca la falta de comunicación con la familia y el alumnado, problemas de convivencia en casa o necesidad de pensar más en los adolescentes en esta situación, exceso de tareas derivado de la falta de coordinación entre el profesorado y no respeto por horarios de trabajo, sobre todo los primeros días, problemas de impresión de tareas, y muchas incertidumbres académicas, especialmente entre el alumnado de Bachillerato afectado por la EVAU.

Y finalmente, aunque no se ha preguntado abiertamente en la encuesta sobre conciliación, ha sido mencionada por muchas familias en sentido favorable (por poder disfrutar de más tiempo para estar con sus hijos) o negativo, porque algunas familias pertenecientes a los colectivos imprescindibles que han seguido trabajando, han tenido problemas de conciliación.

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