Huesca se prepara para un verano sin turismo francés, belga e inglés

Alojamientos, bares y restaurantes confían en que lleguen visitantes nacionales a pesar de los rebrotes

Turismo verde, rural, la demanda en tiempos de pandemia
Los alojamientos rurales esperan recuperar la confianza de los turistas

Pareciera que los astros se están alineando para que el verano sea uno de los más complicados para sector turístico del Alto Aragón. A la recomendación del gobierno belga de que no se viaje a la provincia de Huesca hay que sumar una recomendación similar en Francia y el aviso del ejecutivo británico de que quien viaje a España, a su regreso, deberá guardar una cuarentena de dos semanas.

Francia, Alemania, Inglaterra, Italia y Bélgica son los países que más turismo extranjero aportan al conjunto de la provincia, por lo que las perspectivas son poco halagüeñas para este verano en lo que a visitantes foráneos se refiere.

El francés, una lengua habitual en las calles de Aínsa, ha desaparecido por completo y se impone el castellano como lengua única.

Miguel Chéliz. Propietario de Casa Chéliz, un establecimiento señero en Aínsa, explica que los clientes galos son inexistentes este año y que solo el turismo español le está permitiendo salvar un verano muy complicado.

Una sensación generalizada encontramos en el resto de la provincia de Huesca, aunque las cancelaciones de turistas nacionales han sido también numerosas en las últimas semanas, confiesan propietarios de alojamientos rurales, quienes han visto como en unos días han pasado de colgar el cartel de completo a quedarse sin reservas.

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