Tradición

Jaca y el valle del Aspe renovarán este sábado el Tratado del Puerto de Astún

Los ayuntamientos de Jaca, Urdos, Etsaut y Cette-Eygun renuevan el Tratado del puerto de Astun que data del siglo XII

Mugas fronterizas Tratado de Astún
Acto de reconocimiento de las mugas fronterizas de años anteriores

La celebración del acto anual de reconocimiento de las Mugas fronterizas, derivado del Tratado del Puerto de Astún, tendrá lugar este sábado 17 de agosto entre el Ayuntamiento de Jaca y los Ayuntamientos del Valle del Aspe de Etsaut, Cette-Eygun y Urdos. El acto, además de mantener una tradición centenmaria, se convierte en una jornada lúdica de hermanamiento y acercamiento entre los habitantes del Valle del Aspe y del Aragón.
Comenzará con el reconocimiento de las Mugas en el puerto de Somport a las 10'30 horas. A este evento, de origen medieval, asistirán los alcaldes de Etsaut, Cette-Eygun Urdos y Jaca, quienes posteriormente, a las 12 horas en el Ayuntamiento de Etsaut, procederán a la firma oficial del Tratado. Éste se remitirá después a los Ministerios de Asuntos Exteriores de Francia y España. Después de la firma tendrá lugar un aperitivo popular en Cette y un posterior almuerzo oficial en Urdos.
El Tratado del Puerto de Astún se remonta al siglo XII. La mención más antigua data de 1.131, cuando el Rey Alfonso I de Aragón concedió la utilización de los pastos fronterizos de Candanchú, La Raqueta y el Espelungué a los monjes del Hospital de Santa Cristina. A pesar de que casi siempre ha habido un buen entendimiento entre las dos vertientes pirenaicas, hubo épocas en que no fue así y se prohibió a los franceses el disfrute de los terrenos, como ocurrió el 18 de julio de 1397, cuando éstos tomaron partido a favor del Conde de Foix contra el entonces rey de Aragón, Martín el Humano.
Este privilegio fue devuelto a los ganaderos vecinos bajo el reinado de Fernando el Católico, en el siglo XVI, quién otorgó a Jaca la propiedad “indiscutible y para siempre” del territorio de Astún, en 1513. Pero esto suponía una limitación al acuerdo firmado entre la ciudad de Jaca y los valles del Aspe, por lo que la ciudad jacetana se comprometió a la entrega anual de cien sueldos jaqueses. Este tributo nunca se modificó, aunque sí fue completado por medio de acuerdos de ayuda mutua. Cada año, el acto de la firma se lleva a cabo en uno de los ayuntamientos implicados en el tratado.


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