operación antidroga

Comienza el juicio por una red de tráfico de drogas con epicentro en Binaced

Trece personas se sientan en el banquillo por traficar con speed, cocaína y marihuana. Piden hasta 11 años de cárcel para cada uno

juicio Operación Faceras
Los 13 acusados, fundamentalmente de la Comarca de Cinca Medio y La Litera, declaraban este martes

El juicio por la denominada Operación Faceras, con trece personas juzgadas como supuestos autores de delito contra la salud pública y pertenencia a organización criminal, comenzaba este martes en la Audiencia Provincial de Huesca. La Fiscalía pide hasta 11 años de cárcel para cada uno de los acusados y multas económicas cercanas a los 500.000 euros. Este martes se interrogaba a los 13 acusados, algunos de ellos admitían haber traficado y otros lo negaban, alegando consumo propio. Entre los acusados hay varios vecinos de Binaced, donde se realizaron registros de viviendas y se incautó parte de la droga. 

Los hechos se remontan a 2016, cuando el Equipo Delincuencia Organizada Antidroga de la Guardia Civil de Huesca interceptó los teléfonos a varios de los acusados. Se consiguió pillar in fraganti a dos de ellos transportando más de 5 kg de speed en una furgoneta, cerca de Altorricón, y se realizaron registros en algunos de sus domicilios en los que la Guardia Civil incautó en total más de 7 kilogramos de speed, otros tantos de marihuana seca, 670 gramos de cocaína, 18.000 euros en metálico, una plantación de marihuana en el interior de una de las viviendas y elementos destinados al tráfico como básculas de precisión.

Muchos de los acusados han negado el tráfico y alegado que las sustancias incautadas eran para consumo propio. Otros admitían el tráfico con la esperanza de que sirva de eximente para rebajar la pena. Parte de la estrategia de la defensa parece estar basada en conseguir reducir los 11 años solicitados por la Fiscalía con eximentes como la adicción a estas drogas.

Javier Vilarrubí es abogado de algunos de los acusados.
VILARUBÍ 1 FACERAS 26

La Fiscalía interrogaba a los acusados por conversaciones telefónicas intervenidas en sus teléfonos móviles en las que se mostraban preocupados por la presencia de la Guardia Civil, llamándola "los malos". En algunas de esas llamadas se acordaba la compra venta de artículos que la Fiscalía sospecha como droga. En esas conversaciones se hablaba de "calçots", "tomates", "melocotones" o "peras conferencia". 

Este jueves está previsto que concluya el juicio con la intervención de cuatro Guardias Civiles y algunos peritos.

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