solidaridad

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa premia a los “Ganaderos solidarios” que donaron carne con fines sociales

Entrega de dos corderos a la residencia Mª Antonia Brusau de Tardienta, en presencia de la alcaldesa Miriam Brusau
Entrega de dos corderos por parte de "Ganaderos solidarios" a la residencia Mª Antonia Brusau de Tardienta, en presencia de la alcaldesa Miriam Brusau


La Alianza Agroalimentaria Aragonesa daba a conocer sus tradicionales premios en su séptima edición, con el objetivo de reconocer la aportación de personas y entidades a la creación y difusión de los valores relacionados con la producción de alimentos y el mundo rural. El Grupo Esteban Martín gana el premio a la Industrialización y comercialización; Grupo Térvalis, a la investigación e innovación agroalimentaria; Hermanos Urieta Lázaro se hacía con el premio al agricultor/ganadero destacado y el Premio Especial recaía en "Ganaderos solidarios", que entre otras muchas acciones, donaron de forma altruista carne a diferentes ONGs o entidades con fines sociales, como el Banco de Alimentos o residencias de ancianos.

Durante el Estado de Alarma, el Sector Agrario fue calificado como Sector Esencial y continuó con su actividad productiva para que no le faltasen alimentos a la población. Pero además de dedicarse a producir, también fueron esenciales en actividades más sociales y solidarias. Muchos agricultores y ganaderos colaboraron desinteresadamente, con sus tractores y equipos de aplicación de fitosanitarios, en las tareas de desinfección de calles y mobiliario público en sus pueblos.

Pero fueron los ganaderos de ovino y caprino de Aragón los que con su iniciativa "Ganaderos y Solidarios" (que luego se extendió a nivel estatal), tuvieron el gesto más generoso hacia las personas más desfavorecidas o vulnerables en tiempos de pandemia.

Con el confinamiento, el sector ovino y caprino se convirtió en objeto de la especulación. A los ganaderos no les pagaban nada por los corderos y cabritos, y sin embargo el precio final al consumidor tampoco bajaba. Ante esta situación, y como denuncia del abuso que estaban sufriendo, optaron por donar sus animales con fines solidarios. De esta forma, los ganaderos regalaron sus corderos y cabritos a los hospitales, fuerzas de seguridad, residencias de ancianos, comedores sociales.... Una realidad que fue posible gracias a la colaboración de los mataderos y carnicerías, que se encargaron del sacrificio y despiece de los animales.

En Aragón, se realizaron donaciones de esta carne rica en nutrientes a diferentes ONGs o entidades con fines sociales, entre las que se encuentran: las residencias de la Tercera Edad de la Fundación Rey Ardid; el Banco de Alimentos de Huesca; la Residencia María Antonia Brusau de Tardienta y Residencia Santo Domingo de Almudévar.

Esta muestra de generosidad por parte del Sector Primario, en especial de los ganaderos, durante el Estado de Alarma merece ser reconocida con el Premio Especial de la Alianza Agroalimentaria de Aragón.