patrimonio

La apertura al público de la ermita de Iguácel sigue en el aire por la disputa sobre su propiedad

En julio de 2018 la Diócesis de Jaca llevó a los tribunales al Gobierno de Aragón por la propiedad de Santa María de Iguácel

Santa María de Iguácel
Ermita de Iguácel

Desde hace más de un año la ermita de Santa María de Iguácel, una joya del románico declarada Bien de Interés Cultural, está cerrada a cal y canto. Desde hace un cuarto de siglo podía visitarse durante el verano gracias al trabajo de los voluntarios de la Asociación Sancho Ramírez de Jaca, pero el verano pasado no obtuvieron permiso del Obispado y, tampoco saben si lo conseguirán este año. El problema nace de la disputa por su propiedad que tiene el Obispado y la Diputación General de Aragón. Hasta que no se resuelva no parece que esta ermita, datada en el siglo XI y con imponentes frescos en su interior, vaya a poder abrir sus puertas.

Pinturas murales góticas Iguácel.
Estado de conservación en el que se encuentran las pinturas murales góticas de la iglesia de Santa María de Iguácel. Foto de www.romanicoaragones.com

La Asociación Sancho Ramírez, cuya finalidad es la puesta en valor del patrimonio de la comarca de la Jacetania, sigue a la espera de una decisión que les permita retomar las visitas durante el verano. Su presidente, Juan Casrlos Moreno, se muestra decepcionado con la incertidumbre. “Nos gustaría volver a abrir Iguácel pero esta judicializado. Creemos que habrá que esperar a la decisión judicial que dirima la propiedad”.

El pasado mes de julio la Diócesis de Jaca denunció a través de un contencioso administrativo al Gobierno de Aragón por la propiedad de la iglesia de Santa Maria de Iguácel. En diciembre de 2017 el Gobierno de Aragón inscribió a su nombre la propiedad de la iglesia de Santa María de Iguácel y la Diócesis de Jaca señala que desde el siglo XII este monumento es de su propiedad. Desde el Gobierno de Aragón explican que “el edificio está en un monte público, que está inscrito en el Registro de la Propiedad y en cuya descripción se especifica que está la Iglesia.”. El arzobispado pidió la segregación de la ermita del monte, pero el catastro lo denegó, por lo que, explican desde la DGA, “la ermita continúa siendo de propiedad del Gobierno.”

Con el asunto de la propiedad judicializado la ermita sigue cerrada a pesar de recibir cada verano unos 4000 visitantes. Es el Obispado de Jaca el que no autoriza a la asociación Sancho Ramírez la apertura.

El Gobierno de Aragón por su parte invertía el pasado verano 38.000 euros en la reparación e impermeabilización de las cubiertas de la ermita, obras que ya están concluidas

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