malestar en el pirineo

La cacerolada de apoyo al sector de la nieve acaba con un escrache al alcalde de Jaca

Una veintena de manifestantes siguieron a la corporación municipal y miembros del partido hacia sus domicilios 

alcalde Jaca escrache manifestación Sos Pirineos
Momento en el que el alcalde se iba de la concentración seguido por varios manifestantes

La protesta que congregó a cientos de participantes en la calle Mayor de Jaca para exigir ayudas al sector turístico de los valles pirenaicos acababa con un escrache al alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón. Unos pocos manifestantes seguían al primer edil al acabar la concentración, cuando se dirigía hacia su casa junto a sus compañeros de partido. Se escucharon gritos de “dimisión” y descalificativos como “cobardes” o “sinvergüenzas”. A la altura de la plaza Biscós muchos manifestantes se dispersaron y aproximadamente una veintena continuó siguiendo al grupo de concejales del equipo de gobierno con sus cacerolas. Tras más de 10 minutos de marcha, el primer edil, acompañado de varios compañeros de partido, se resguardaron en el interior del Palacio de Congresos. Más de una veintena de manifestantes continuó haciendo sonar sus cacerolas durante otros 10 minutos aproximadamente y gritando “queremos trabajar” a las puertas del Palacio de Congresos, donde la policía vigilaba la entrada.

“Puedo entender que hay quien está en una situación complicada, pero creo que la falta de respeto a quienes hemos sido elegidos democráticamente y llegar a los insultos personales hacen ver su poco sentido democrático y que sólo se representan a ellos mismos”, decía el Juan Manuel Ramón, que ha querido subrayar que “estábamos allí para pedir un plan de rescate al Pirineo, que es lo que creo que han pedido todos.”

Ánimos caldeados
Los ánimos están caldeados en un valle en el que muchas empresas dependen directamente de la llegada de turistas y visitantes. El descontento por las restricciones sanitarias o las ayudas anunciadas ha provocado también división en en sector de la hostelería y el comercio. Esto provocó que finalmente no se leyera ningún manifiesto en la cacerolada. Estaba previsto que lo hiciese Fran Ponce, hostelero vinculado a la asociación Acomseja, pero decidieron no hacerlo tras observar reticencias entre algunos asistentes.

Juan Manuel Ramón habla en "A Vivir Huesca"