covid-19

La carta de "una chica de pueblo" cargada de sentido común

En medio de la pandemia, una joven alerta sobre la actitud de los que viajan a sus segundas residencias desplazando el foco de riesgo a los pueblos

"Una chica de pueblo". Así firma su carta a Radio Huesca una joven de un pequeño municipio de la provincia, que quiere permanecer en el anonimato a la vez que lanza un mensaje cargado de sentido común. Este es el texto íntegro de la carta:

Pueblos tranquilos

Solo nos acordamos de la España vaciada cuando truena y esa tormenta ha llegado: es el coronavirus que viene pisando fuerte. Muchas son las familias, los jóvenes o los que ya no son tan jóvenes que han decidido ir a pasar la cuarentena al pueblo. ¿Por qué habéis tomado esa decisión? ¿No os parece un poco egoísta venir desde las grandes ciudades hasta los pequeños pueblos? No vale la excusa de que me encuentro bien. No, no lo sabéis. ¿Y si sois portadores y expandís el virus? ¿No os habéis parado a pensar en el daño que podéis llegar a causar en el mundo rural?

Durante los últimos años, los pueblos de España se han ido quedando vacíos de manera gradual. La gran mayoría se caracterizan por tener pocos habitantes y buena parte de ellos son personas mayores. Puede que encontremos personas más jóvenes que decidieron quedarse porque es su lugar de referencia, el pueblo donde han nacido y han crecido y donde, con el paso del tiempo y con mucho esfuerzo, han desarrollado su vida ahí.

Ahora bien, todos sentimos que tenemos un pueblo, al cual vamos los fines de semana o a pasar el verano. ¡Qué bonito suena cuando dices me voy al pueblo! Y si tanto os importa vuestro pueblo que hasta muchos os sentís de ahí sin serlo, ¿por qué no pensar en él y en las personas que lo habitan los 365 días del año? Ellos sí que pertenecen a ese entorno rural, en las buenas y en las malas, y ante esta situación que estamos viviendo, muchos no tienen la oportunidad de trasladarse a otro sitio a pasar la cuarentena.

En primer lugar, porque viven y trabajan ahí, no vamos a olvidar que la mayoría de los pueblos de esta España vaciada viven de la agricultura y de la ganadería, que es uno de los sectores que no puede parar de trabajar por mucho estado de alarma que haya, ya que si el campo no produce, la ciudad no come. Ahora también empezamos a valorar y a ver con buenos ojos a los ganaderos y a los agricultores, pero ese es otro tema.

Y en segundo lugar, no se van de los pueblos porque no quieren. Muchas son las familias que han construido su vida allí y qué mejor manera de pasar estos días tan duros en sus propias casas y rodeados del aire puro que se puede respirar en el mundo rural.

Las autoridades nos están pidiendo que nos quedemos en casa. Hagámosles caso. Muchos ya os habéis instalado en el pueblo pero quedaros en vuestras casas, no salgáis, hacedlo por vosotros y por los demás. Está en manos de todos que nuestra España rural no siga vaciándose y está claro que los que realmente somos de pueblo y vivimos ahí, vamos a luchar a capa y espada para que nuestro pueblo siga tan sano como hasta ahora. No nos podemos permitir el lujo de que uno traiga al enemigo, y se nos lleve a la mitad de habitantes por delante.

Firmado: Una chica de pueblo 

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