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La escuela rural, un arma para luchar contra la despoblación

Observatorio de la Escuela Rural
Observatorio de la Escuela Rural / DGA

El Gobierno de Aragón ha presentado el observatorio de la Escuela Rural con el objetivo de consolidar la calidad del sistema educativo en los pequeños municipios. Este órgano comienza a trabajar sobre un informe realizado por el Departamento de Educación que revela las fortalezas y debilidades de la escuela rural. Con esta base, el observatorio diseñará un plan de acción para potenciar las primeras y responder a las segundas. Su primera acción será la celebración de una jornada de participación de la comunidad educativa del medio rural, que se celebrará en otoño.

Entre sus funciones, este organismo tendrá también la encomienda de potenciar la investigación, documentación, elaboración y producción de materiales didácticos o adaptación de los existentes, así como la recogida y difusión de buenas prácticas y su constitución como punto de encuentro e intercambio de experiencias. Asimismo, se propone la promoción de encuentros anuales entre los profesionales del medio que favorezca la puesta en conocimiento de trabajos y experiencias que puedan derivar en mejoras y en un trabajo en red de las diferentes instituciones y entidades que velan por la educación aragonesa.

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha recordado que la apuesta por la escuela pública en el medio rural y es uno de los mejores combates contra la despoblación, además de otras políticas transversales que su gobierno ha impulsado con este mismo fin, como es la garantía de servicios sanitarios, sociales y educativos, además de la necesaria creación de empleo. No ha dudado en confesar que “una de las iniciativas del Departamento de las que más orgulloso me siento a lo largo de estos tres años, es haber asegurado la supervivencia de más de 60 escuelas rurales, que con la política anterior hubieran desaparecido, que es tanto como asegurar la existencia de 63 pueblos”. Lambán defendía esta apuesta pese a reconocer que prestar los servicios en el medio rural conlleva un mayor coste pero lo hace porque su gobierno cree en la igualdad de oportunidades de todos los aragoneses, allá donde residan.

En Aragón, según ha explicado la titular de Educación, el 95% de las localidades tienen menos de 5.000 habitantes y en ellas está escolarizado el 17% del alumnado de la Comunidad (34.171 alumnos). A estos escolares se destina el 31% del presupuesto educativo. El Ejecutivo realiza un importante esfuerzo puesto que el coste de un alumno en la escuela rural es de unos 8.000 euros, mientras que en un centro urbano es de 3.000.

Hay que recordar que, en el medio rural (poblaciones de menos de 5.000 habitantes), hay 88 colegios públicos de Infantil y Primaria, 75 centros rurales agrupados, 29 institutos de Educación Secundaria –de los que 13 ofertan FP-, 7 secciones de institutos de Secundaria, 13 centros de Educación de personas adultas, un colegio público integrado y un centro público integrado de Formación Profesional.

El informe elaborado que sirve de arranque para el Observatorio revela que la escuela rural tiene una serie de fortalezas. La primera: la escuela rural es un laboratorio de ideas puesto que en ella han nacido destacables proyectos innovadores. Esto contribuye a subsanar las asimetrías del territorio permitiendo tener un modelo educativo inclusivo, participativo, personalizado y de calidad. Además, vertebra el territorio y supone un instrumento clave para defender y garantizar la identidad colectiva y cultural de las zonas rurales.

Asimismo, se han detectado puntos de mejora en los que el Departamento ya está interviniendo: estabilidad del profesorado, formación y participación de las comunidades educativas en ámbitos distintos al propio centro.

Respecto al profesorado, el Gobierno de Aragón ha actualizado la catalogación de puestos de difícil desempeño en el medio rural, ha lanzado un plan para que los docentes puedan permanecer más cursos en el mismo colegio y así ganar en estabilidad, y ha dotado con un especialista de Pedagogía Terapéutico o Audición y Lenguaje a las escuelas rurales de dos vías. Por otro lado, ha salvado del cierre más de 60 escuelas rurales con 6 o menos alumnos con una mejora de cupos y plantillas.

En esta línea, se han mejorado las ratios mínimas para proceder al desdoble de grupos. En la legislatura anterior, las escuelas rurales con entre 11 y 13 alumnos tenían una sola aula y un docente y medio asignados, mientras que el actual Gobierno ha aprobado dos unidades y dos maestros a partir de los diez alumnos. Por otra parte, en la actualidad se considera centro completo aquel con 140 alumnos (en algunos casos, según sus características y distribución, con alguno menos), mientras que en el pasado no se acreditaba a un centro como completo mientras no tuviera al menos 159 estudiantes matriculados.

En formación del profesorado, se ha ampliado la formación a distancia, se han recuperado los centros de formación en el medio rural y se han creado las “Edurutas” en el medio rural con ponentes de reconocido prestigio.

Además, se ha aumentado la oferta formativa en el medio rural: se han creado 4 centros integrados, secciones de Escuelas Oficiales de Idiomas y más de la mitad de los nuevos ciclos de FP se han implantado en estas zonas. También se ha recuperado la gratuidad de las jornadas llevadas a cabo por los Centros Rurales de Innovación Educativa, al contemplarse como una actividad intrínseca de la escuela rural.

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