ALMUDÉVAR

La Granja de Almudévar es declarada Bien de Interés Cultural

Obra del arquitecto Regino Borobio, se ha mantenido durante más de 90 años prácticamente sin cambios

Vista aérea de la Granja de Almudévar
Vista aérea de la Granja de Almudévar


El Gobierno de Aragón ha declarado Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés el Centro Agronómico de Almudévar, también conocido como Granja de Almudévar. Obra de Regino Borobio es uno de los pocos centros agronómicos en Aragón que conserva sus elementos originales sin apenas modificaciones del proyecto original del año 1927. Este centro fue realizado por encargo de la Confederación Hidrográfica del Ebro, en el marco de su política hidráulica y agraria en la que puso en marcha varios centros agronómicos en Aragón, con el fin de mejorar la calidad y los rendimientos de los cultivos, la optimización de los sistemas de riego o la investigación contra plagas.

El pasado 16 de febrero la Dirección General de Cultura y Patrimonio, a petición de APUDEPA, inició el procedimiento y abrió un periodo de información pública para proceder a esta declaración, que ahora es una realidad. La declaración de BIC lleva consigo unas medidas de tutela con el fin de proteger la integridad del bien.

Los proyectos redactados por Regino Borobio a finales de los años 20 del siglo XX se inscriben en una tendencia internacional en la que el diseño de granjas experimentales más eficientes pasa a interesar a arquitectos de todo el mundo, además de a ingenieros y a peritos.

Desde un punto de vista arquitectónico, la Granja de Almudévar apenas ha experimentado modificaciones del proyecto original de Borobio y es el resultado de un meditado programa espacial en el que cada uno de sus módulos se corresponde con los distintos propósitos y funciones de un centro de estas características. La granja de Almudévar tiene una arquitectura de calidad, perfectamente coherente con la producción de Borobio. Ejemplifica el respeto de la arquitectura contemporánea española por la experiencia de la arquitectura tradicional y su influencia, en la que la sobria arquitectura de los pabellones se completa con referencias la arquitectura regionalista, tales como las arcadas de medio punto al patio de entrada.

Como centro de innovación y experimentación agraria, la Granja de Almudévar fue un instrumento del importante papel jugado por la Confederación Hidrográfica del Ebro en el desarrollo hidráulico y agrícola del Aragón contemporáneo.

Dentro de las medidas de tutela se especifica que las intervenciones que allí se hagan no alterarán las características constructivas, compositivas, tipológicas y volumétricas originales, valores que determinaron y motivaron su declaración y protección. Además, y entre otras cuestiones, deberán mantenerse las fachadas con sus dimensiones y composiciones originales. Las construcciones están perfectamente escaladas e interrelacionadas, por lo que deberán mantener sus dimensiones en planta y altura originales, no permitiéndose aumento de volúmenes. Se deberán mantener en lo posible todos los elementos constructivos originales, permitiéndose justificadamente las sustituciones que fuesen necesarias, siempre sin comprometer en ningún caso las características tipológicas, constructivas y materiales originales.

Vista de la granja de Almudévar
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