ECONOMÍA

La hostelería de Huesca, la que más sufre el efecto de la pandemia en Aragón 

Las ventas del sector en esta provincia bajaron un 59%, mientras que en Teruel lo hizo un 47,9% y en Zaragoza un 47,1%

terraza bar hostelería Jaca Lilium
Terraza de un bar en Jacas

“Catastrófico”. Así han definido en la Cámara de Zaragoza el impacto del covid en el sector hostelero de Aragón. Cae la facturación al 50% y piden 160 millones en ayudas para compensarlo. La caída, descrita como la mayor en un sector en tiempos de paz, es especialmente intensa en las comarcas pirenaicas. Son datos de un estudio elaborado por el catedrático Marcos Sanso de la Facultad de Económicas.

La covid pasa factura en la hostelería, y lo hace de forma desigual en tiempo y en espacio. Vino lo peor durante el confinamiento más duro de marzo, pero se agravó también la situación en los últimos meses del 2020. Su tendencia de caída libre del 50% en la facturación en este sector, se mantendrá -dice Marcos Sanso- en este arranque de 2021.
Son más de mil millones de euros menos en facturación, 60 millones menos en beneficios y 500 millones en valor añadido bruto.

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SANSO 1 En ftp jaca

Y no sorprende dónde se produce lo peor. "Por comarcas, las cuatro pirenaicas, junto con Somontano y Cinca Medio son las más afectadas y las menos, la de La Litera, por inversiones en mataderos; Valdejalon gracias al proyecto de Bon Área, y Sierra de Albarracín", decía Sanso.

SANSO 2 En ftp jaca

En la distribución del empleo total perdido en el sector Hostelería entre comarcas destaca la central de Zaragoza, a la que corresponde más de la mitad, y el tamaño del empleo perdido en tres de las cuatro comarcas pirenaicas, La Jacetania, Alto Gállego y Sobrarbe, Hoya de Huesca y Comunidad de Teruel donde se superan los mil empleos perdidos en algún periodo de los considerados. No hay ninguna otra comarca que llegue a los mil empleos perdidos en Zaragoza además de la central.


También el Somontano de Barbastro, el Cinca Medio y las dos capitales de Huesca y Teruel presentan datos pésimos. En cuanto a datos absolutos, Zaragoza se lleva la palma.

Su receta para obtener oxígeno en el sector, 160 millones de euros en ayudas y medidas alternativas para evitar el cierre.