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La no apertura de Aramón afecta a entre 750 y 1.000 trabajadores

Es la cifra de empleos directos que generan las cinco estaciones del grupo: Formigal, Panticosa, Cerler, Javalambre y Valdelinares

Trabajador de Aramón
Trabajador de Aramón

La decisión definitiva de no abrir las estaciones de Aramón esta temporada despeja la incertidumbre y confirma el duro golpe económico en los valles donde se asienta. En una temporada normal, tal y como Aramón explica en su página web, el grupo emplea a unos 900 trabajadores de forma directa durante la campaña invernal. En esta cifra incluye los trabajadores fijos, fijos discontinuos, y eventuales de sus cinco estaciones, tres en el Pirineo oscense (Formigal, Panticosa y Cerler) y dos en el Sistema Ibérico turolense (Javalambre y Valdelinares).


Pero estos puestos de trabajo siempre oscilan dependiendo de los periodos de mayor afluencia. Según la información dada por el propio holding de la nieve a comienzos de la temporada 2019/2020, durante la temporada de invierno, en semanas picos, la plantilla del grupo supera los 1000 empleados, rondando la media de la empresa durante la temporada los 750 puestos, de los cuales casi un 65% son fijos. Además de los empleos directos que generan las estaciones de Aramón en el territorio en el que se asientan, cabe subrayar el empleo indirecto en los valles. Y es que se calcula que por cada empleo directo se generan 12 indirectos en los valles en escuelas de esquí, hostelería, transportes, servicios, etc.

Los últimos datos del paro registrado en las comarcas pirenaicas confirman el duro golpe que supone la no apertura de las estaciones. Las comarcas con estaciones registraron el pasado mes de enero un aumento interanual del desempleo del 70%, muy por encima de la media provincial (38,19%) y autonómica (25,91%).

Con el objetivo de paliar estas consecuencias, el Gobierno de Aragón ha puesto en marcha el Plan Remonta, para trabajadores de estas comarcas que no estén percibiendo ningún tipo de prestación. Para el Plan Remonta se calculó una inversión superior a los 4 millones de euros (2’5 del Gobierno de Aragón, 1’2 de la Diputación Provincial de Huesca, y el resto, a cargo de los propios ayuntamientos).