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La rotonda del Llano de la Victoria dependerá de la financiación del Ministerio de Fomento

Travesía de la N-240 de entrada a Jaca por el Llano de la Victoria
Travesía de la N-240 de entrada a Jaca por el Llano de la Victoria

Existe la reivindicación de construir una rotonda cerrada en la N-240 a la altura del Llano del Victoria. En estos momentos hay una rotonda abierta que no convence al consistorio. El Ayuntamiento tiene realizado el proyecto pero busca financiación en el Ministerio de Fomento, que por el momento no se mostró interesado, explicaba el alcalde Juan Manuel Ramón. Se estima que la construcción de esa rotonda ascendería a 500.000 euros.

En esa travesía del Llano de la Victoria se han producido varios accidentes en los últimos tiempos. Esta misma semana un camión volcaba al girar bruscamente para evitar un tractor que se incorporaba desde la rotonda abierta del tanatorio. A finales del pasado mes de septiembre una persona mayor fallecía atropellada cuando cruzaba el paso de peatones de la residencia de ancianos.
Situaciones como éstas han vuelto a poner sobre la mesa la falta de seguridad para los peatones que cruzan este tramo que es la entrada a la ciudad para los vehículos que se acercan al municipio procedentes de Navarra y País Vasco. Desde hace muchos años los vecinos y el propio ayuntamiento han pedido a Fomento que construya rotondas cerradas, pero en la actualidad, las que hay son rotondas abiertas.

La Avenida la Victoria es un tramo de 2 kilómetros, que depende directamente del ministerio de Fomento, ya que es la travesía de la ciudad. En esa zona , además de las viviendas del Llano de la Victoria que se han construido en los últimos años , se encuentran centros comerciales, supermercados, establecimientos hoteleros y restaurantes, la residencia de Ancianos Santa Orosia, el Acuartelamiento la Victoria, el Instituto Pirenaico de Ecología, los tres tanatorios del municipio o la zona industrial, con distintas naves y talleres.

Cuenta con varios pasos de cebra para los peatones y distintas señalizaciones y controles luminosos de velocidad máxima de 50 kilómetros por hora . En alguna ocasión no se cumplen y causan inseguridad entre los peatones que tienen que cruzar la avenida. El último accidente ha servido para reavivar esta situación.

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