SIJENA

Lambán denuncia manipulación de la Generalitat con los bienes de Sijena para la "alienación colectiva" de independentistas

El presidente asegura que la vuelta de los bienes fue un triunfo del Estado de Derecho y que al ejecutivo le asiste el derecho a seguir reclamando

Consejeros tras el consejo de gobierno en el Monasterio de Sijena
Los consejeros del Gobierno de Aragón, tras el consejo de gobierno en el Monasterio de Sijena

El Consejo de Gobierno aragonés se ha celebrado de manera extraordinaria en el Monasterio de Villanueva de Sijena coincidiendo con el primer aniversario de la vuelta de las 44 obras de arte. El Gobierno de Aragón ha querido vestir este acto como un “símbolo de respeto a nuestra dignidad”, decía el presidente Javier Lambán. Recordaba que el traslado de las piezas fue una decisión estrictamente judicial y criticaba a quienes “dentro de un relato independentista lleno de falacias hablan de expolio a Cataluña”.

LAMBÁN 1 EXPOLIO

El presidente aragonés anunciaba próximas acciones para recuperar las pinturas murales de la Sala Capitular, de excepcional valor artístico y también expuestas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Explicaba que el Gobierno de Aragón está elaborando un informe con el que “iniciar acciones judiciales para recuperar el resto de obras que salieron de este Monasterio”.

LAMBÁN 2 RESTO DE OBRAS

Un Plan Director que triplicará el espacio expositivo
De forma paralela el Gobierno de Aragón ha elaborado un Plan Director del Real Monasterio de Santa María de Sijena, encargado al equipo de arquitectos de Pemán y Franco, que va a suponer una intervención global en el edificio en distintas fases. Como estaba previsto, a lo largo de este año se ha redactado la primera fase, que se centrará en la restauración de la Capilla de la Inmaculada y cuyas obras se acaban de licitar, anunciaba el presidente Lambán. Este proyecto tiene un presupuesto de cerca de 300.000 euros. Además, también el próximo año, se procederá a la redacción del proyecto de la siguiente fase, que supondrá la adaptación de espacios en el Palacio de Doña Sancha, donde estará ubicada la zona expositiva del patrimonio artístico de Sijena recuperado del MNAC y del Museo de Lérida, y que está valorada en alrededor de 3 millones de euros. Esto supondrá multiplicar casi por tres el espacio dedicado a la exhibición de las piezas.

Críticas al independentismo y al presidente Torra
Javier Lambán se mostraba muy duro con el relato independentista que habla de expolio a Cataluña o señala el artículo 155 como excusa para conseguir la vuelta de los bienes. Al presidente de la Generalitat, Quim Torra, le dedicaba el calificativo de “personaje estrafalario y fascistoide”, y no confía en llegar a ningún acuerdo con él. Dedicaba también unas palabras al Gobierno de España, a quien pide que “actúe de forma ordinaria y no continúa haciendo dejación de funciones” como hasta ahora, decía. Cree que el Estado debería poder actuar sin llegar a una nueva aplicación del artículo 155, pero que debe recuperar la presencia en Cataluña que había perdido.

LAMBÁN 3 ART. 155

El presidente del Gobierno de Aragón ha realizado un relato de la vuelta de las 44 obras de arte a Sijena. Aquel retorno fue establecido por los tribunales y con ello -según Javier Lambán- no se debiera intoxicar a la opinión pública de Cataluña. Argumenta que no se debe engañar con falsedades como por ejemplo diciendo que Aragón no puede garantizar la conservación correcta de los bienes. Igualmente, descarta manipulaciones como las que aseveran que a Aragón le impulsa un cerril anticatalanismo. Y rechaza otras afirmaciones falsas como que las pinturas de la sala capitular no pueden trasladarse bajo riesgo de destrucción.

Una decisión estrictamente judicial
En cumplimiento de una orden judicial, las 97 piezas que, según sentencia de 2015, tenían que regresar a Sijena, desde los museos de Barcelona (53 piezas) y Lérida (44) debían haber sido entregadas el 25 de julio de 2016. El MNAC devolvió 51 (había perdido 2) el día siguiente a cumplirse la fecha límite, el 26 de julio. Para las conservadas en Lérida se adujo un conflicto legal.

Los tribunales dieron un margen para que se subsanase ese escollo (que solo precisaba un trámite administrativo sencillo, si hubiera habido voluntad de cumplir la ley) y un año más tarde, no habiéndose realizado este, se fijó un nuevo plazo para la devolución: el 31 de julio de 2017.
 
Por tercera vez, pasado el mes de agosto, el nuevo titular del juzgado advirtió a la Generalitat que había de efectuar la devolución y marcó un plazo límite: el 11 de diciembre. Llegada esa fecha, y habiendo sido advertidas las autoridades catalanas de ello, se envió a los técnicos del Gobierno de Aragón a buscarlas al museo, protegidos por la fuerza pública.
 
Nada que ver, según Lambán, y por mucho que se repita lo contrario, con la suspensión de competencias aparejada a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El juez notificó el asunto al que en esos momentos era responsable de Cultura de la Generalitat, el ministro Méndez de Vigo, quien tenía la facultad y los recursos para cumplir con la sentencia y que, sin embargo, decidió desinhibirse. Ante esta situación, el poder judicial requirió el auxilio de la fuerza.
 
Un hecho que, a juicio del presidente aragonés, nada tienen que ver con la suspensión de competencias que dictaba el 155, ya que se haber sido así, asegura que los bienes se hubieran entregado “pacíficamente” por parte de las autoridades catalanas. “Lo que ocurrió fue la prevalencia del Estado de Derecho, la aplicación impecable del Estado a través del poder Judicial”, ha manifestado Lambán. Además, “la aplicación de la sentencia puso de manifiesto que la ley y la verdad son los dos instrumentos que, con rotundidad, han de utilizarse desde el Estado frente a la vesania del independentismo catalán”, ha añadido Lambán.
 
A un año vista, valora este episodio como “un hito memorable de nuestro ordenamiento democrático, una vívida demostración de la independencia y pulcritud con la que son capaces de actuar los poderes del Estado”. En primer lugar, porque se constató que instituciones como la Generalitat también pueden ser obligadas a cumplir con la ley. Y, en segundo lugar, el cumplimiento de la sentencia ha permitido fijar una verdad sobre los hechos.
 
Sobre uno de ellos, la calificación de expolio de lo ocurrido el año pasado, Javier Lambán ha recordado lo sucedido con Sijena durante ochenta años, pese a estar protegido como Monumento Nacional. En este sentido, ha afirmado que fueron anarquistas llegados de Cataluña a finales de julio de 1936, ya formalmente vinculados con el Govern de Lluís Companys a través del Comité Central de Milicias Antifascistas, quienes provocaron el incendio que arrasó el monasterio, tras el que las pinturas de la sala capitular fueron arrancadas por José María Gudiol y llevadas a Barcelona. Gudiol, miembro del Comité de Salvamento de Patrimonio Artístico de la Generalitat, actuó en Cataluña y también en Aragón, pese a no contar con competencia alguna para hacerlo en este último caso.
 
Las piezas que habían permanecido en Sijena fueron sacadas a Lérida y Barcelona de manera irregular a finales de los sesenta, y luego, tras la muerte de la última priora, se hicieron en los ochenta y noventa otras ventas por quien no tenía potestad para hacerlo.

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